Archivo de la etiqueta: Historia

Propiedad privada

Estándar

En el baúl de hoy
encuentro algunos documentos que me hacer imaginar cuando los seres humanos
caminaban de un lado a otro en busca de alimento, tal vez raíces o frutos que
les permitían sobrevivir y cuando se terminaban esos alimentos emprendían el
viaje hacia otros lugares en busca de esos alimentos conocidos, imagino en este
momento que el asunto debió ser muy complicado pues mantener imágenes y sabores
no era cosa fácil.

Durante las
tormentas debieron estacionarse en distintos lugares y el permaneces varios
días pudo haberles mostrado “accidentalmente”

el proceso de formación de alguna
semilla y la sorpresa debió ser muy importante al descubrir cuanto se parecía
la forma y luego el fruto a lo que antes buscaban trabajosamente con el fin de
mitigar el efecto hambriento, a partir de ese momento me temo que nace la
agricultura, a partir de ese tiempo la mentalidad nómada comienza a perder
terreno y da paso al sedentarismo que conformará lo que hoy conocemos como
sociedad.

El nacimiento del
concepto familia adquiere gran relevancia pues

ahora ya no habrá necesidad de
recorrer grandes distancias en la búsqueda de alimento, ahora nace la
agricultura, ahora nace el gran movimiento social que se convertirá en “el
parte agua” de la evolución humana, nace entonces “la propiedad privada” y cada
familia colocará “marcas especiales” que delimitarán dicha propiedad que junto
con el respeto mutuo cada familia producirá determinados alimentos y nace
también “el trueque”, es decir, el intercambio de productos entre familias.

Al parecer en ese
momento se ha descubierto “la felicidad” ya que establecida la producción y el
intercambio de productos es que nace “el comercio” y paralelamente surgen las
“necesidades” es decir, cada habitante de eso que ahora conocemos como “la comunidad”
va a encontrar la habilidad que le ajuste y producirá aquello que sea necesario
y ejecutará el intercambio de productos por alimentos y podemos pensar que esas
personas que tanto sufrieron en la persecución de los alimentos, ahora han
logrado la felicidad porque todo lo tienen al alcance de la mano.

Pero el ser humano
también ha sido dotado de lo que hoy conocemos como “envidia” y resulta que una
comunidad cercana escogió terrenos que no resultaron tan productivos como el
que nos ocupa de la primera comunidad, entonces, el mecanismo más sencillo va a
ejercer una “invasión”, esto es, un despojo de los bienes óptimos del vecino y
hasta de sus propiedades que con tanto trabajo lograron delimitar haciendo
caminar a los animales cuadrúpedos que dejan su rastro por medio de “mojones” o
rastros fecales con su caminar diario en un sentido y otro con una precisión
casi perfecta sin necesidad de utilizar un método de medida desconocido hasta
entonces.

Aparece entonces el
otro personaje de la sociedad, “el salvador”, el que va a “vender” protección
al más débil, aquel que ha sido despojado de sus bienes solo por envidia, aquel
que por circunstancias no conocidas entonces, ostenta un físico superior y más
fuerte que el que se dedica solo a cultivar alimentos y a proteger a su
familia, ahora surge la figura no solo del protector, sino del que se
convertirá en gobernante que ofrecerá sus servicios de “seguridad” primero,
luego los de “salud” pues en su recorrido por otras comunidades ha aprendido
conceptos que logran mantener la salud más o menos aceptable y por ende surge
la “educación” pues conoce muchas más cosas que quienes se han mantenido de
manera sedentaria.

Seguridad, salud y
educación resultan ser los objetivos principales de los gobernantes, que con el
paso del tiempos se optimizan o se degradan de acuerdo a quien se coloque al
mando de la sociedad que “protegerá” y la polémica se traslada hasta nuestros días
en el sentido de calificar mejor a los sistemas tradicionalistas o a los
republicanos, los años transcurren y se sigue pensando lo mismo ya que se han
implementado sistemas sociales diversos y a la fecha resulta difícil decidir
qué sistema es el mejor, como manifestando el complejo de Alicia, la duda en el
camino a seguir.

Considero saludable
hacer una reflexión de acuerdo a los acontecimientos recientes en todo el
mundo, desde luego que cada país manifiesta su propio problema, pero luego
resulta que algunos gobernantes temen aplicar la ley por temor a poner en
riesgo el poder adquirido protegiendo “al malo” en lugar de proteger al que
genera el ingreso que percibe por su “trabajo” en la silla de mando, sirva como
ejemplo el agricultor que reveló la propiedad privada o la manera de proteger a
su familia al descubrir la agricultura y que lamentablemente resulta ser el
eslabón más débil de la cadena social.

De vuelta a la santa inquisición

Estándar

Deseo imaginar que, por increíble que parezca, existieron supersticiones populares, envidia, calumnias e insinuaciones que, al no ser castigadas ni refutadas levantaban la sospecha de brujería, a las que calificaban de brujas las hacían responsables de todo.

Si no sabemos de qué somos capaces, no podemos apreciar las medidas que se toman con el fin de protegernos de nosotros mismos, en estos reportajes hemos comentado la persecución de las brujas en Europa comparado a la abducción por extraterrestres.

Si nos centramos en lo que las autoridades religiosas y seculares consideraban una prueba aceptable y un juicio justo en la caza de brujas, se comprenden muchas de las características novedosas y peculiares de la declaración de los derechos humanos por aquellos tiempos.

La experiencia acumulada por aquellas atrocidades, consiguió que al cabo del tiempo se prohibiera la autoincriminación y los castigos crueles y exagerados, nace la libertad de prensa, el proceso justo, el equilibrio de poderes y la separación de Iglesia y estado.

En aquellos tiempos, todo el mundo exigía que los magistrados investigaran a las brujas, a quienes solo por el chisme popular incrementaba su número.

Los príncipes pedían a sus jueces y consejeros que abrieran los procesos contra las brujas y esos jueces no sabían por dónde empezar sin evidencias y pruebas, y cuando la gente consideraba sospechoso un retraso, entraba en juego un informador que convencía a los príncipes.

La imagen de los príncipes debía mantenerse libre de toda sospecha, inclusive los sacerdotes aprobaban lo que fuera necesario y complacerlos, sin importar quien acusaba.

Iniciar un juicio era lo que buscaban quienes de alguna manera se beneficiaban con dichos juicios, y se mantenían un tanto temerosos de verse involucrados en esos asuntos y preferían muchas veces solicitar un investigador especial.

En el campo de la investigación, toda la inexperiencia o arrogancia que se aplicaba a la tarea, se consideraba celo de justicia, ese celo también se veía estimulado por la expectativa del beneficio que se obtenía en el juicio.

No debemos olvidar que generalmente se enjuiciaba a mujeres de buen nivel económico, por lo que cada juicio significaba una entrada de dinero. que se repartía entre todos los actores en el juicio hasta  el ejecutor de la orden.

Con el fin de evitar la apariencia de que se acusaba únicamente sobre la base del rumor, sin ninguna otra prueba, ya encarcelada la acusada, se encuentra una nueva prueba mediante el dilema: Tiene miedo o no lo tiene.

Si lo tiene, es una prueba segura, porque su conciencia la acusa, si no muestra temor, también es una prueba, porque es característico de las brujas simular inocencia y llevar la frente alta.

Que difíciles debieron ser aquellos tiempos, pero no podemos desechar esa experiencia que sin duda sirve a nuestro tiempo, hoy disfrutamos de leyes y mecanismos legales que hacen nuestra vida más placentera y más justa.

La historia de la vida, la historia de los seres humanos no ha sido fácil, lo que importa es que cada uno de nosotros aporte lo que sea necesario en la búsqueda de la felicidad, y cada uno en su tiempo en beneficio de quienes nos seguirán en la historia.

El tiempo de la santa inquisición se debe analizar y valorar, aunque solo sea con el fin de que nunca se repita.

El amor a temprana edad II

Estándar

El relato que dejamos pendiente en el accidente que le quitó la vida al pariente de la novia de mi nieto, todo accidente es doloroso, lo es más cuando se trata de familias que de alguna manera están relacionadas por sus descendientes.

La resolución de la autoridad es que el homicidio se califica de culposo, lo que significa que por medio de una fianza que garantice el pago de daños, el culpable tiene derecho a disfrutar de la libertad condicional hasta la solución del problema.

Lo que se ha discutido en este asunto es la culpabilidad de mi nieto y como prevalece la ignorancia en los términos de la póliza de seguro del auto, se dificulta el llegar a una solución del problema.

La cultura del seguro parece en momentos estar destinada a morir, es posible que se deba a la falta de lectura, es decir, que leemos muy poco o casi nada, entonces quedamos sujetos al más hábil o al más ambicioso.

El problema en esta historia no es cuestión de dinero, es cuestión de la vieja ley de ojo por ojo y diente por diente, los parientes de la novia no buscan solución lo que buscan es la aplicación de la ley mencionada.

Ellos manifiestan que el día en que mi nieto pierda la vida, ese día la justicia se habrá presentado y ninguno de ellos ha pensado por un momento en la jovencita, que días antes era la representación de una chica enamorada.

Cuando mi nieto ha quedado libre con las reservas de ley, los ataques de los familiares de la chica se incrementaron y desde luego que los chicos no pueden verse de ninguna forma, los parientes de ella lo impiden con todos los recursos que tienen a la mano.

Los muchachos siguieron enamorados e intentaban a cada momento el reunirse para poder tomar alguna medida que permitiera seguir el noviazgo iniciado desde aquella tarde.

Una y otra vez cuanto intentaban era destruido por los familiares de la chica, hasta que decidieron solicitar la ayuda de una persona independiente de ambas familias, pero lo hicieron de manera secreta como medida de protección.

Un día y a una hora determinada decidieron utilizar el carro que inició este conflicto, pero lo hicieron de manera secreta, ninguna de las familias se enteró cuando y como abordaron el automóvil.

Lo primero que hicieron fue salir a carretera como buscando a donde ir, que camino tomar, como en un buen rato no lograron decidir a que parte del país acudirían a consolidar su amor y con el temor de ser descubiertos, simplemente partieron sin rumbo fijo.

Sin decir palabra, la novia aprovecha la entrada a una curva pronunciada de la carretera, sujeta fuertemente el volante para que mi nieto no pudiera hacer nada para corregir el rumbo y el auto cae a una barranca profunda y ambos pierden la vida.

Esto que he narrado lo encontré en un escrito que mi nieto dejó en su recámara antes de partir con su novia, en busca de la solución extrema del problema de su amor.

Historia de amor que me entristeció un buen tiempo, pero tuve que valorar esa historia para comprender que en verdad se amaban intensamente y que todos fuimos culpables de perdida tan triste e irreparable.