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Filosofía al volante

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Los taxistas filósofos

Cuando abordé un taxi que debía llevarme
a la central de autobuses, el tiempo de recorrido me pareció tan corto que me
sorprendí porque los comentarios del cho fer lograron hacerme pensar más de lo
debido, y es que me dijo que implementarían el esquema “hoy no circula” y
comentó que sería catastrófico en su familia, puesto que el día que le obliguen
a descansar, ¿Quién le apoyará con el dinero del gasto diario que su familia
exige? Con tristeza le contesté que en otros lugares ya habían vivido ese
problema y que desconozco la manera en que lo superaron.

Al llegar a la central de autobuses,
compré un diario y en él me encuentro la nota de que una compañía fabricante de
autos avala el esquema “hoy no circula” y lo declara nada menos que el
vicepresidente de relaciones corporativas, argumentando que es un beneficio
ambiental, no comprendo cómo es que a ese nivel se atrevan a ese tipo de
declaraciones cuando que nunca bajan de su nube, como ocurre con los políticos
que toman decisiones desde su escritorio sin consultar a los ciudadanos.

De acuerdo a los postulados de la
democracia, está escrito que gobernantes y políticos en general son empleados
del pueblo y resulta que nunca se consulta a los ciudadanos, el congreso jamás
pregunta si puede otorgarse un aumento de sueldo y la verdad es que mantienen
una distancia abismal con el ciudadano, tal parece que no se han dado cuenta
que su sueldo es cincuenta veces la pensión de un trabajador que se presentó
diariamente a sus labores de las 8 de la mañana y a veces hasta las ocho de la
noche y al final de su vida activa solo recibe dos o tres mil pesos al mes.

Resulta que ahora además de pagar un
impuesto por no circular, habrá de solucionar no solo el taxista, sino el ama
de casa y el empleado o trabajador la manera de resolver el problema de
transporte a cumplir con dicho trabajo y los niños que habrán de acudir a la
escuela, tendrán que hacerlo caminando, o reducirán otro tanto el presupuesto
familiar, en verdad, no entiendo a los señores que gobiernan, además de cubrir
sus excesivos gastos todavía debemos cubrir el costo de un vehículo

agregado a
sus necesidades y nosotros no podemos comprar uno solo.

Es cierto que medidas como la descrita lo
que logran es que la venta de autos se incremente con fuerza, sin embargo, la
experiencia dice que simplemente aumenta la pobreza con estos eventos, así que
no debemos escandalizarnos con los paisanos que han “corrido” hacia el

país
rico que si puede proporcionar medios de vida que permitan cumplir el sueño de
una vida mejor, es evidente que desde hace muchos años quienes gobiernan, o no
han podido descubrir la solución a los problemas sociales, o su equipo de investigación
o de asesoramiento no posee la calificación adecuada, el hecho es que en los
últimos setenta años o más nada se ha podido remediar.

La calificación en seguridad es bastante
baja desde hace muchos años, nunca más se ha podido transitar con tranquilidad
a ninguna hora del

día, y quienes gustan de utilizar sus joyas creo que poco a
poco han perdido la costumbre por esa inseguridad que además se extiende a los
centros de diversión como son el cine y el teatro sin dejar de mencionar la
vida nocturna que genera una buena derrama económica que soluciona muchas
carencias de familias poco afortunadas.

El exceso de “vigilancia policiaca” a
toda hora, inhibe el movimiento económico ya que solo se dedican a “revisar”
vehículos que desde

luego, no son los que utilizan los delincuentes, entonces
opino que se debe realizar un estudio serio sobre los “operativos” que no vemos
que hayan servido de algo, creo que es momento de decirle a los gobernantes que
la solución de los problemas sociales no es incrementando la nómina de
gobierno, la solución está por otro lado, en el otorgamiento de facilidades en
los negocios, que se facilite la actividad comercial y productiva en todos los
espacios con una reducción importante en los impuestos, de otro modo no se
soluciona

nada.

Existen ejemplos cercanos y lejanos que
nos pueden servir de modelo en la solución de los problemas sociales, lo que se
requiere es voluntad política e implementarlos, basta recordar que la Alemania
de la segunda guerra mundial se levantó de la ruina total en veinte años y

hoy
sigue siendo poderosa, pero su fórmula fue sencilla: 1% de impuesto y fuerza de
trabajo de los sobrevivientes con la disciplina que antes se utilizó en el
exterminio y a partir de 1945 la utilizaron en las actividades propias del progreso
humano, quizás con rencores, pero prevaleció la disciplina del trabajo y el
deseo de dar vuelta a la página de la guerra.

 

Es tiempo de voltear a ver la
agricultura, la ganadería, la artesanía, la

tecnología y todo lo que ha sido un
lastre en este México, es posible que sea tiempo de pedir a nuestros paisanos
que viven al norte de nuestra patria, que regresen y nos enseñen lo que
aprendieron en aquel país, que estamos dispuestos a trabajar fuerte, pero que
los gobernantes otorguen el apoyo necesario sin contubernios sediciosos a los
que están acostumbrados, “libertad de empresa y libertad de comercio pero sin
regulaciones que nos estrangulen y en pocos años el resultado puede ser en
verdad maravilloso, la filosofía del taxista que esto comentó me pareció lo más
acertado, de manera que insistiré,

pregunten al ciudadano, él sabe lo que
necesita puntualmente

Obediencia real

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Decreto de Felipe IV

“Nos, Felipe IV rey de España y sus
posesiones, ungido por derecho divino ordeno, que es mi real voluntad que el
excelentísimo Señor Don Juan de Palafox y Mendoza cumpla mi deseo, destituir
como Virrey de la Nueva España al Séptimo Duque de Escalona, lo haga detener y
le practique principalmente el juicio de residencia que corresponde a todo
representante de la corona al termino de sus funciones, ya que una vez válido
su dictamen lo haga venir a mi presencia donde se decidirá su destino” firmado
y sellado en el Palacio Real de Madrid el 26 de noviembre del año 1600 y
cuarenta y dos. Felipa IV Rey de todas las Españas.

 

Lo anterior es un texto novelado por mi
gran amigo: Guillermo Martínez Arámbula titulado: “El Ilustre Bastardo”, vida y
obra de Don Juan de Palafox y Mendoza. Es el momento de la reunión en el
edificio de la Real Audiencia de la Nueva España con los oidores nombrados
directamente por la Corona que llaman a cuentas al visitador Don Juan de
Palafox y Mendoza con el fin de hacerse respetar porque se encuentran airados y
ofendidos por su actitud prepotente.

Don Juan sentado frente a ellos, como si
se tratara de un enjuiciado se siente inmune porque ellos ignoran que trae
consigo como un as bajo la manga cédulas reales que aún no exhibe y escucha
primero razones, entonces, el capitán general señala: “Esta Honorable
institución que ha costado más de un siglo conformar, por mi conducto pregunta
a vos, Excelencia, ¿Por qué ha ignorado a este tribunal en la deposición del
Virrey? Por sabido tenemos que sois poseedor de Ordenes Reales, pero nadie aquí
las ha visto, ¿Cómo confiar en vos, si no nos tomáis en cuenta?

En realidad Don Juan de Palafox guardaba
su percepción íntima acerca del contubernio de la Real Audiencia con el
proceder del depuesto Virrey, entiende que siendo este su máxima autoridad,
ellos estaban anulados si denunciaban sus desordenes, pero eso era deslealtad a
la Corona, porque finalmente el mismo Rey aprobó sus nombramientos emanados del
Real Consejo de Indias en la lejana Europa. Pero por sus valores morales el
Visitador Real, Don Juan de Palafox, no muestra una cédula bastante grave,
producto de un arrebato desesperado del monarca, inclusive no le importaba
perder la vida en esta encomienda, era más urgente poner a salvo los intereses
de la Corona.

 

Después de deliberar unos instantes los
integrantes de la Real Audiencia, el presidente se dirige nuevamente a Don juan
de Palafox diciendo: “Como es conocido por cualquier letrado enviado por la
Casa Real, y especialmente el Rey Felipe IV, que Dios nos conserve mucho
tiempo, corresponde a esta Real Audiencia tomar el control del gobierno
provisionalmente, además de dirigir a Su Majestad cédula pronta y expedita que
de no regresar el Conde de Escalona, y quiera Dios que así sea, nombre al
sucesor y entregarle a él el mando.

Luego de un instante que pareció eterno,
Don Juan de Palafox contesta: “Deseo dar respuesta a vuestro punto de vista,
mediante esta otra cédula Real que disipará cualquier duda que surgiere”, acto
seguido, el presidente de la Real Audiencia recibe un rollo de pergamino, todos
aguardan expectantes la lectura en voz alta: “Nos, Felipe IV Rey de España y
sus posesiones, ungido por derecho divino, que es mi real voluntad que: Don
Juan de Palafox y Mendoza sea el nuevo Virrey en sustitución del séptimo Duque
de Escalona”. El presidente tiene que releer el final del texto porque la
sorpresa le hizo bajar el tono de su voz y porque los asistentes se lo
pidieron.

De momento ignoran que Don Juan de
Palafox y Mendoza, a partir de ese momento

 

ejercerá sobre la Real Audiencia una
justa presión que culminará con una reforma que a nadie gustará por su rigidez
y que de seguro provocará algunas renuncias. Con su triunfo, Don Juan sabe que
junto con su triunfo momentáneo ha ganado muchos enemigos, pero los tiempos
exigían la deposición del Duque de Escalona y alguien debía tomar ese riesgo,
creo que solo una figura como la de Don Juan de Palafox y Mendoza era capaz de
tal encomienda.

El Duque de Escalona se distinguió por el
despilfarro y la contratación de préstamos que nunca cubrió, además de otras
“virtudes” que narra

mi estimado amigo Guillermo Martínez en su novela: El
Ilustre bastardo, Vida y Obra de Don Juan de Palafox y Mendoza.

Fábrica de pobreza

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Los pobres ¿Serán bienaventurados?

Conforme a las noticias cotidianas
pareciera que la fábrica de pobres se ha extendido a una gran parte de los
países, pero en América parecía que nunca llegaría, en México, poseemos una
tierra muy noble, pero no se entiende la causa de que existan millones de
personas en extrema pobreza, inclusive algunas regiones se distinguen porque la
tierra es tan fértil que solo basta con arrojar una semilla y al poco tiempo
surge una planta que al tiempo, se convierte en árbol frutal, luego entonces
que es lo que sucede, ¿Por qué continúa la pobreza?

Es posible que revisando la historia se
encuentre una respuesta convincente o por lo menos congruente con la realidad
actual, no es posible que un país tan rico y tan bondadoso continúe siendo
pobre no solo por decreto, sino por una realidad que cuesta mucho trabajo
aceptar, podemos buscar culpables a lo largo y ancho de los litorales, sin
embargo, deben existir razones poderosas que han propiciado la enfermedad de la
pobreza que se sufre, pero, supongo que una buena respuesta habré de encontrar
si dedico unas líneas al análisis de nuestra historia.

En el florecimiento del pueblo azteca,
asentado en el altiplano, existía una forma social denominada “calpulli”, una
especie de “clan” azteca formado por un conjunto de familias con ascendencia
común que poseía tierras comunales, un gobierno interno y una escuela de
formación de jóvenes guerreros, se le conocía también como “casa de gran
tamaño” en la lengua “náhuatl”, era un territorio que correspondía a un grupo
familiar o clan, los “Calpullis”, eran la base de la estructura azteca, donde
distintas familias procedían de un mismo antepasado mítico, además existían
“calpullis” no solo de agricultores, también podían ser de artesanos.

Una vez consumada la conquista de México
y creada la “Nueva España” se estableció la figura de “la encomienda” que
consistía en la asignación por parte de la corona, de una determinada cantidad
de aborígenes a un súbdito español en compensación por los servicios prestados
y entonces, el “encomendero” se hacía responsable de los nativos puestos a su
cargo y percibía los beneficios obtenidos del trabajo que realizaban, durante
esos primeros tiempos no existía ningún tipo de regulación ni jurisdicción que garantizase
los derechos de los aborígenes, por lo cual, estos eran explotados.

Durante el siglo XIX, una vez consumada
la independencia de México, la organización social prácticamente se mantiene
como estaba durante el dominio español, pero es hasta principio del siglo XX
que se promulga una nueva constitución política donde aparece la figura del
“ejido” con una especie de repartición de tierras a pequeños propietarios como
solución a los postulados de Emiliano Zapata con el argumento de “la tierra es
de quien la trabaja” y a la fecha sigue siendo una figura que no ha dado los
resultados que se esperaban pues, los

campesinos mexicanos siguen emigrando a
tierras del país del norte donde se maneja de manera distinta el campo y sus
productos.

La política “centralista” de México
quizás sea lo que ha producido la macro pobreza, han pasado más de doscientos
años de independencia y es la hora en que no ha podido explotar eficientemente
la riqueza de este territorio, no cabe la menor duda de que la figura del
“calpulli” entregó buenos frutos durante el Imperio Azteca, la “encomienda”
resultó muy productiva a la corona española y “el ejido” a 100 años de

haberse
establecido solo ha entregado “pobres” que confieren su trabajo a otros países.

Creo que es tiempo que quienes manejan la
política en México, vuelvan la mirada a los ciudadanos y en lugar de programas
de asistencia, ayuden al pueblo a aprender a “pescar”, reduzcan su aparato
burocrático, así como sus impuestos y permitan una verdadera libertad de
comercio y libertad de empresa, o por lo menos permitan el establecimiento de
“calpulis modernos” que pueden ser una buena solución, también puede
establecerse el sistema de gobierno del Rey

Salomón donde cada ciudad designaba
a sus gobernantes que se comprometían a la seguridad, la salud y la educación,
porque allí se encontraban sus intereses y aportaban a la corona solo el 10% de
sus ingresos.

 

Estamos en el siglo XXI, el siglo de la
comunicación, el siglo de la información, el siglo donde los esquemas deben
cambiar, así como está cambiando la humanidad, la ignorancia el fanatismo y la
ambición

deben morir, hoy “la biblioteca” se encuentra a la distancia del
“teléfono celular”, no existe justificación de mantener políticas que en el
pasado fueron efectivas a unos cuantos, hoy, el mundo está al alcance de todos
y por ende, la riqueza debe ser de todos, mi deseo es que nunca más exista
hambre y pobreza en el mundo, que se cierren todas las fábricas que atentan
contra la felicidad del ser humano. Muera la pobreza.

Infantes inmigrantes

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¿Niños culpables? NO

Los niños inmigrantes no son delincuentes,
no son culpables, simplemente son menores de edad que por distintas causas se
encuentran en tal situación y si de buscar culpables se trata, de ninguna
manera podemos culpar a los Estados Unidos por tratarlos como los tratan, creo
que lo que sucede es que ese país ya no cuenta con los medios suficientes con
los que se pueda remediar una situación que no es de ellos, más bien debemos
culpar a los gobernantes de los países que producen una pobreza que genera este
tipo de conflictos.

La gente emigra por la sencilla razón de
que en su lugar de origen no están habilitadas las estrategias necesarias en
trabajo, estudio y creación de fuentes de riqueza, tanto urbanas como rurales,
Políticas equivocadas tal vez, sean la causa principal de este fenómeno social,
pero no se vale que los menores de edad sean quienes sufran dichas
equivocaciones, es muy importante aceptar que este conflicto nace en los países
de origen de estos niños y si no se acepta como tal, entonces durante muchos
años habremos de padecer ese error.

La razón del conflicto puede ser muy
compleja pero, entonces toca a

los “representantes populares” tomar las medidas
pertinentes, o simplemente abrir los textos de los postulados de Simón Bolívar
donde declara que: “Los legisladores necesitan ciertamente una escuela de
moral”, una escuela donde puedan entender o comprender que ellos son “los
representantes del pueblo” que en la medida de que diseñen leyes en favor del
pueblo obtendrán el respeto irrevocable de ese pueblo que dicen representar.

La causa principal de su desprestigio es
el dinero, mientas ellos reciben o se adjudican un salario “especial” el
trabajador más modesto recibe veinte o treinta veces menos, basta con la
comparación de los supuestos programas de apoyo donde reciben quinientos pesos
mensuales de ayuda, algunas personas de pobreza extrema, mientras el legislador

recibe hasta quinientos mil en ese mismo mes, de manera que quien recibe solo
quinientos, además debe contribuir con los impuestos agregados a los productos
que consume.

Por otro lado, quienes producen la
riqueza son los empleados y trabajadores de las empresas legalmente
constituidas, pero son tantos los impuestos directos e indirectos que resulta
muy difícil colocar los productos en el mercado pues dichos impuestos encarecen
tanto los productos que la competencia con los precios de otros países coloca a

nuestros productos fuera de competencia y nuestros trabajadores terminan por
emigrar a otros países con mejores condiciones de vida, aunque en ello pongan
en riesgo su propia vida.

Señores gobernantes, en este caso
latinoamericanos, en ustedes está la solución, no esperemos que nuestros
problemas los resuelva el país más rico, entiéndase que no es su obligación, el
problema es nuestro, la solución puede ser tan sencilla como la voluntad de
trabajar en verdad en favor del pueblo que los eligió, solo tienen que
preguntarnos ¿Qué es lo que realmente necesitamos? Y no lo que

 

ustedes creen
que necesitamos visto desde su “curul” o desde su escritorio, el país es mucho
más que lo que ustedes alcanzan a ver.

La fórmula ideal es que, cada ciudadano
se dedique a lo que sabe hacer de la mejor manera posible y que se entienda que
la razón de existir de un gobierno es ofrecer “seguridad” en primera instancia,
que mi familia, mi persona, mi propiedad y mi trabajo siempre y en todo momento
estén protegidos, tanto en el libre tránsito como en el hogar y el trabajo, esa
es su primera obligación, pues sin seguridad nada

puede progresar, la
obligación de quien esté encargado de la seguridad no debe esperar que el ciudadano
busque sus propias medidas de seguridad, porque entonces las cosas no
funcionan.

La salud es el segundo requisito de todo
gobernante, puesto que un pueblo saludable genera la riqueza necesaria, un
pueblo saludable crea familias saludables, un pueblo saludable genera
ciudadanos triunfadores en todos los terrenos y en todas las actividades y ese
pueblo saludable debe contribuir con impuestos saludables que el gobierno
administrará con inteligencia y equidad, con el fin de que dicho gobierno
también sea saludable.

El tercer requisito es la educación, el
gobierno debe cuidar se realice dentro de las normas que la nación necesite,
que la industria requiera, que la sociedad demande, libre de todo agente
externo que trate de contaminar, porque eso retrasa el progreso y un país sin
progreso es un país destinado al fracaso, que se cambie lo que no funcione y
que se apliquen las medidas necesarias, pero siempre pensando en el pueblo
desde el más rico y poderoso hasta el más necesitado.

Señores gobernantes, deseo fervientemente
que me puedan hacer el favor de voltear a ver al ciudadano y se den cuenta de
lo que en verdad necesita y como lo necesita, no critico lo que ustedes hacen,
simplemente deseo que nos pregunten si lo están haciendo bien o no, creo que no
es mucho lo que demando, la solución a todos los problemas de gobierno está en
el ciudadano, recuerden que la constitución declara que vivimos en “una
democracia” no en una monarquía, no existen títulos nobiliarios, solo existen
títulos profesionales en todos los niveles, nosotros pueblo, sabemos lo que nos
hace falta y como conseguirlo, solo pregunten, no quieran resolver lo que no
han vivido o lo que no conocen, solo pregunten a quien deben preguntar.

Recuerden, la solución de los niños
emigrantes y el resto de los problemas del país está dentro de este país y no en
el país más poderoso, cada país debe resolver sus propios problemas, solo
recuerden, primero necesitamos “seguridad” después “salud” y luego “educación”
y con esos tres ingredientes, el país se convertirá en el paraíso que tanto
hemos soñado, nuestro país es tripartita y nosotros pueblo, somos la parte más
grande y ustedes solo son unos cuantos, no lo olviden.

Tres leones fantásticos

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Tres leones generosos

Majestuosos y dominantes, salvajes o
domesticados, son los tres leones que reinan en el quinto signo del zodiaco, el
signo de Leo. Feliz el león que será comido por el hombre, y el león se volverá
hombre, y profanado es el hombre que el león comerá, y el león se volverá
hombre, palabras escritas en el evangelio apócrifo de Tomás, de manera que el
león del que habla no es la figura generosa y regia de nuestro Leo del zodiaco,
sino una representación que intenta devorar y absorber al hombre tentándolo.

La fuerza física y la potencia dominante,
que caracteriza al nativo Leo, coinciden con cierta supremacía de instintos
controlados, pueden también revelarse como instrumentos de posesión y de
fijación de energías aprisionadas en el ciclo incesante de los renacimientos,
pues, los nativos de leo a menudo son seres que ejercen el poder de su voluntad
sobre su entorno, porque Leo es un signo que fija las cualidades que revela en
las personas nacidas bajo su dominio.

Como Prometeo, el nativo de Leo tiende a
robar el fuego de los dioses que arde en él y desviar los instintos divinos a
su favor, es como el mensaje del séptimo versículo del evangelio de Tomás
cuando declara que ese fuego divino, no puede ser sustraído a su función
primigenia que es liberar al ser humano de la muerte, tampoco olvidemos que el
signo

Leo coincide con la estación de la cosecha, por lo tanto, el León por
obra de su voluntad y del soplo divino, obtiene la inmortalidad sin desviar las
energías primordiales de su meta, alcanzando la inmortalidad victoriosa aunque
efímera.

Los tres leones fantásticos, son los tres
decanatos del signo Leo que están divididos del 23 de julio al 2 de agosto el
primero, del 3 al 12 el

segundo y del 13 al 23 el tercero, así que comenzaremos
con los leo del 23 de julio al 2 de agosto mostrando la figura que lo
representa, es un león del que emana una fuerza tranquila pero con cierta
tristeza, su apariencia es bella pero no brillante, posee cierta nobleza, solo
tres de sus patas están firmes sobre la tierra, percibimos un gesto triste
aunque curiosamente también un gesto de paz, como quien soporta las duras
realidades de la vida sobre sus espaldas y con resignación, estamos en
presencia del Leo dominador y egocéntrico, el más

introvertido de los nativos
de este signo que, bajo una calma aparente, puede llegar al extremismo.

Personajes famosos del primer decanato de Leo
sobresalen: Arnold Schwarzenegger, Jennifer López, George Bernard Shaw, Sandra
Bullock y Jacqueline Kennedy.
En el segundo decanato del 3 al 12 de
agosto encontramos al Leo feliz,

el que sabe gozar, el que desprende alegría de
vivir, de alta necesidad de aparentar, atraer atención y despertar admiración,
como el león que lo simboliza que se yergue sobre las patas traseras, el cuerpo
inclinado hacia adelante con flexibilidad y dinamismo, de ojos muy abiertos
como si mirara fijamente a alguien, este Leo, suele ser simpático y divertido.

Personajes destacados de este segundo
decanato: Barack Obama

Melanie Griffith y Mario Moreno Cantinflas,Antonio Banderas y

 Dustin
Hoffman,

Del 13 al 23 de agosto el tercer decanato
de Leo, presenta al más misterioso e intenso de los tres, se simboliza con el
león que permanece inmóvil sobre sus cuatro patas, con la cabeza y la mirada
fija hacia nosotros y su símbolo se encuentra en sentido contrario a los del
primero y segundo decanato, parece subrayar sus raíces, podemos decir que su
apariencia parece orgullosa, me parece un león algo humano, fascinante e
inquietante, es el universo del poder y del dominio en el límite que separa al
hombre del animal fino, estrecho y

muy delicado.

Muestra de los personajes destacados de
este decanato encontramos a: Felipe Calderón, RobertDe Niro, Napoleón Bonaparte
Robert Redford y Bill Clinton. Pero los tres decanatos de leo representan tres
leones fantásticos y generosos, majestuosos y dominantes, salvajes o
domesticados reinan en el quinto signo del zodiaco. Espero que si usted querido
lector ha nacido en cualquiera de estos tres decanatos, encuentre datos de su
personalidad que le sirvan en su quehacer cotidiano.

Lo que vimos en Brasil

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O el sueño frustrado

Lo que hemos visto en Brasil 2014 me temo
que no se parece mucho a los años anteriores, donde se apreciaba un espectáculo
magnífico por medio del manejo del balón que ha logrado unificar al mundo en un
porcentaje impresionante, esta vez, ha proliferado el juego áspero, el juego
duro, el juego donde lo principal es golpear al contrincante y todo gracias a
que quienes deben vigilar y castigar a los infractores,

pareciera que no se
percatan de lo que ocurre en el terreno de juego.

Muchos son los jugadores de los distintos
equipos que han resultado con lesiones de gravedad y algunos podrían inclusive
terminar su carrera, gracias a la complicidad de quienes organizan dichas
justas deportivas, esta vez se han “determinado” los eventos que empañan el
principio filosófico de esta reunión deportiva mundial, tan importante como las
olimpiadas, cuya filosofía era obtener el triunfo

por el triunfo, sin
privilegios ni medidas extrañas a lo que la justa deportiva se refería.

Con el despliegue de tanta tecnología:
¿Por qué no revisar las jugadas dudosas? Porque depender del criterio de una
sola persona, sin tomar en cuenta al espectador que finalmente es quien
patrocina el magno evento, pues basta que consuma uno de los producto que se
anuncian o acuda a los estadios gastando sus ahorros de cuatro años y que se le
otorgue el beneficio de la duda en jugadas que perjudiquen a su equipo y por
ende a su país.

Los malos pensamientos acuden de
inmediato cuando se presenta una mala decisión en cualquier caso, en este
momento lo comento en función de que a todos los equipos se les ha negado la
justicia de la repetición de las jugadas dudosas, lo cual me inclina a pensar
que no todo lo que ocurre en estas justas deportivas son “limpias” y que
quienes pierden por sistema son los países organizadores, que a base de
“impuestos” posteriores al evento, los ciudadanos deben cubrir esa deuda hasta
con veinte, treinta o más años con sus respectivos

intereses.

Creo que es momento que los organizadores
detengan un poco su ambición monetaria y reflexionen que es el espectador, el
que finalmente patrocina esos gastos millonarios y que los contendientes sean
eso, contendientes, sin poner en riesgo su integridad física, o es que estamos
retrocediendo a los tiempos romanos en los que la vida de los gladiadores
prácticamente nada valía en esa sociedad “civilizada” de aquellos tiempos, y
hoy que somos más “civilizados”

 

debemos justificar el calificativo publicitario
de, que este es “el juego del hombre”.

Es posible que yo esté equivocado en lo
que pienso, pero lo que vi en muchos jugadores me pareció tendencioso, como si
les hubiesen ordenado destruir a sus contrincantes, y mire que no me refiero
exclusivamente a los jugadores perjudicados de mi país, me refiero a todos los
que resultaron afectados en este “campeonato mundial 2014”, es por eso que
omito nombres de jugadores lesionados, pienso

que cada jugador que ha estado
participando merece todo mi respeto y toda mi admiración.

 

Solo pido a los organizadores que vuelvan
la cara a sus verdaderos patrocinadores que somos todos los espectadores, que
de alguna manera contribuimos a la realidad de la justa deportiva, créanme, no
somos tontos, no jueguen con nosotros, la vida actual en el mudo es bastante
complicada, se han cometido muchos errores, necesitamos

un sueño como el
campeonato mundial de fútbol que nos haga “soñar” aunque ese sueño sea efímero,
sabemos que los sueños, sueños son.

Si está mal, empeorará

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El fútbol de México

Mucho se ha comentado en torno a los
sucesos recientes en Brasil, resulta difícil comprender lo que ocurre dentro
del grupo organizador del campeonato mundial de fútbol, los comentarios en
México parecen copia fiel de los encabezados periodísticos de los últimos
cuarenta o cincuenta años y nadie sabe en realidad que es lo que se debe hacer,
vemos que a lo largo de los años siguen siendo los mismos países los que se
disputan el triunfo y el resto convertidos en “comparsas” que financian el
espectáculo.

Este año, México ha presentado un plantel
bastante organizado, con entusiasmo y amor al deporte, sin embargo, desde el
primer partido quedó claro que “México no debía avanzar” más allá de lo que los
organizadores calcularon, la deficiencia en el criterio de los árbitros quedó
manifiesta desde el primer momento, o tal vez dichos árbitros solo estaban
obedeciendo órdenes superiores con signo de monedas de alta denominación.

Entiendo que se trata de un espectáculo,
pero el resto de la población

 

puede no entenderlo de la misma manera, ya que
sigue llenando los estadios de fútbol y le da seguimiento en los medios
electrónicos, aunque solo sea por el placer de organizar reuniones familiares o
amistosas, el evento se presenta adecuado y ofrece resultados maravillosos al
momento de celebrarse la justa deportiva, las calles desiertas durante los
eventos así lo certifican, pero una vez más, el fantasma de la derrota vuelve
como ha ocurrido durante tantos años.

Me resulta afirmativo que en México nunca
se ha podido triunfar “en equipo”, muchas veces he pensado que la causa debe
ser más

profunda de lo que parece, revisando la historia profana y no la
oficial, encuentro que México nunca ha sido un país unido; antes de la llegada
de españoles ya se encontraba muy dividida esta región, cada pueblo, pequeño o
grande buscaba ser independiente, comenzando por la diferencia de idioma o
dialecto, como se le quiera definir, de manera que al llegar la conquista, el
terreno se encontraba “fértil” con la diversidad de ideas.

Luego, entre los españoles existía una
división muy parecida, basta con revisar el momento en el que Hernán Cortés
parecía haber logrado

dicha “conquista” y ya se encontraba Pánfilo de Narváez
en las costas de México listo a derrocar a Cortés, lo que finalmente no ocurrió
tal vez porque Cortés era mejor estratega, o más inteligente, pero lo que
resulta incomprensible es que si ambos mostraban lealtad al mismo Rey, se
presenta esa traición y muchas más en el correr de los años en la Nueva España.

Después de la llamada “Independencia”,
iniciada y promovida por los

“criollos”, que estaban divididos con los
emigrantes españoles por infinidad de problemas, aunado a los conflictos de ese
tiempo en Europa, se consuma “nuestra independencia” que desencadenó un sinfín
de divisiones entre los que “triunfaron”.

Con los postulados de un nativo muy
talentoso se construye una

reforma excelente en el papel, lamentablemente al
tratar de implementarla, desencadena otros conflictos con nuevas divisiones,
hasta que veinte años antes del término del siglo otro nativo talentoso crea
una especie de monarquía con los mismos postulados y se consigue un avance
sobre todo económico, aunque el social y cultural habrán de tardar un poco más,
pero en aquel momento una nueva división produce lo que se conoce como
“revolución”.

En el pasado siglo florece otra especie
de monarquía pero ahora con “siglas y colores” creando nuevos estilos de
divisiones sociales, provocando bastante daño hasta el presente, lo cual me
hace pensar que seguimos pensando y preguntándonos: ¿Cómo debe ser nuestro
sistema político? Pareciera que seguimos esperando quien nos conteste esa
pregunta que no hemos sabido encontrar por nosotros mismos, pues gracias a esas
divisiones políticas y a otras de tipo religioso, las familias se han
convertido en terreno fértil de una división desdichada.

Es por eso que me permití tomar el tema
del fútbol, como muestra clara de lo que ha padecido este México querido, hoy
día en el que por fin se ha logrado integrar un equipo de fútbol con bastantes
posibilidades de triunfo, agentes externos se han encargado de oscurecer
nuestras ilusiones, mi pregunta entonces: ¿Debemos buscar una monarquía o
luchamos por una verdadera democracia? o ¿Será entonces que nuestra identidad
no se fijado con firmeza? O finalmente es que no tenemos identidad.

 

Una solución puede ser el trabajo con la
niñez actual, que se entere a temprana edad de una historia profana y no una
oficial, que le permita comprender lo que ha sido México en los últimos
quinientos años, sin afán de encontrar intemperancias, la verdad es necesaria,
sin maquillaje, sin mentiras, sin tendencias maliciosas ni fantasías, somos lo
que nuestros antepasados quisieron que fuéramos, nuestra obligación hoy, es
trabajar por los cambios que sean necesarios y que nuestros hijos y nietos
nunca más sean perdedores, que su identidad

sea de triunfadores en todas las
actividades sociales, la invitación es que tengamos el valor de iniciar la
solución de lo que está mal y posiblemente a mediados de este siglo México
girará 180 grados en bien de todos los compatriotas.

Sombrero o capucha

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Sombrero o capucha

 

Los seres humanos desde siempre han
tratado de proteger su cabeza de las inclemencias del tiempo, utilizando
sombrero, capucha, el llamado “pasa montaña” y hasta mascaras de distintos
materiales y “motivos” guerreros o de confrontación y hasta como “defensores de
la justicia” , de manera que la justificación en el uso de prendas con el
argumento de proteger la cabeza ocupan muchas páginas a lo largo de la
historia.

La pregunta sería: ¿Cuál es el motivo que
invita a “esconder la

identidad”? Las razones pueden ser tan diversas como la
humanidad misma, hoy día basta unirse a un grupo cualquiera desde donde se
puede dar rienda suelta a los deseos de “desquitarse” de cualquier frustración
o muchas veces, de obtener alguna remuneración que sirva como solvento de los
gastos del día, lo cual puede repetirse muchas veces hasta que sea descubierta
la identidad de manera casual, accidental o simplemente agotó su “poder encubierto”
sin más remedio que absorber un encarcelamiento pequeño o grande, que siempre
encontrará una salida fácil.

Pensé que asuntos de este tipo eran
producto de la época, ya que las

diferencias sociales creí que podían ser
detonadores de esos disturbios sociales que por sistema se envían al archivo de
la impunidad y que la necesidad de grupos humanos necesitados justifican todo
tipo de protestas “pacíficas” aun destruyendo las propiedades de quienes
generan riqueza por medio del trabajo honesto dentro del marco jurídico
establecido en cada lugar.

Investigando en
asuntos históricos de gran trascendencia encontré un dialogo entre el rey
Carlos III de España y el ministro Gregorio Esquilache—“Disculpad su Majestad
si es inoportuno mi comentario,

pero me he dado cuenta de que por doquier los
hombres usan esas grandes capas y esos sombreros de ala ancha que llaman
chambergos, en Sicilia y Nápoles hace mucho tiempo que han caído en desuso”.

–¡Vamos Don Gregorio, ¿Qué importancia
puede tener la moda en estos lugares?
–Majestad, tengo
una razón; ordenando ciertos archivos de vuestro ilustre antecesor, encontré la
intención de prohibir esa indumentaria, por razones de seguridad pública.
Cualquiera puede embozarse, tan solo con levantar su antebrazo envuelto en la
capa, pueden herir o matar con oculta espada a cualquier mortal que se
atraviese en su camino
–Verdad es don Gregorio, os asiste la
razón, mas ¿insinuáis acaso que se pueda imponer que los madrileños dejen de
usar tal capa?, si mi hermano

no logro desterrar la dicha costumbre, bueno
sería averiguar el por qué.

En ese tiempo se declaró que el Rey
Carlos III de España, era un hombre bien intencionado que estaba dispuesto a
establecer reformas en bien de la población de su reino, sobre todo sin cargar
más impuestos, sino administrar adecuadamente los recursos económicos, es
posible que en este tiempo también los gobernante sean hombres bien
intencionados que también estén dispuestos a establecer reformas en bien de la
población, pero la realidad resulta muy

diferente, los “chambergos” del tiempo
de Carlos III, ahora utilizan cualquier material con el que cubren sus rostros
causando disturbios extremadamente destructores.

 

Pareciera que en ambos tiempos, en el
siglo XVIII en España y en el siglo pasado en México y hasta nuestros días, los
procedimientos de grupos inconformes se cubren la cara con lo que suponen nunca
ser reconocidos y practican destrozos impunemente porque saben que finalmente
la autoridad no procederá por prudencia o por cualquier otro motivo, sin darse
cuenta que lo que destrozan redunda en

pérdidas no al gobierno, sino a
particulares que mantienen fuentes de trabajo y que son quienes finalmente
producen la riqueza del país junto con los ciudadanos.

Los discursos

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Los discursos

“¡Amado pueblo! Que no se piense que soy
ajeno a sus protestas, me apena el des abasto de alimentos a esta población,
ustedes no saben que desde hace muchos años se subsidian sus alimentos, la
razón es que se ha detenido la siembra de cereales y otros productos, y no ha
sido suficiente el esfuerzo del gobierno, yo invito a participar y juntos
encontrar una solución justa, por el momento, pueden estar seguros de que
vienen en camino suficientes alimentos que resolverán sus

requerimientos”.

El discurso anterior recuerdo haberlo
escuchado muchas veces, pero mi interés al reproducirlo no es descubrir a quien
lo haya dicho, mi interés resultó de un acontecimientos real y verdadero allá
por el siglo XVIII en Madrid cuando Carlos III se vio obligado a salir al
balcón de su despacho en el palacio Real de El Pardo, debido a los problemas de
la creciente pobreza se gesta un conflicto que pretendía entre otras razones la
destitución del ministro Esquilache que se le culpaba de todos los males de España.

El discurso del rey Carlos III lo
descubrí en una novela que pronto estará a la venta en Puebla México, escrita
por mi gran amigo Guillermo Martínez Arámbula que a la letra dice: “¡Amado
Pueblo de Madrid! No penséis que soy ajeno a vuestras tribulaciones, Dios sabe
cuánto me apena el desabasto de alimentos a esta población, vosotros no sabéis
que ha dos años se subsidian vuestros alimentos, pues ha cesado en esta región
la siembra de cereales y otros productos, mas no ha sido suficiente nuestro
esfuerzo, yo os invito a participar y encontrar una solución justa, por el
momento podéis estar seguros de que vienen en camino suficientes alimentos que
calmarán por un mes

esta necesidad”.

Bajo el balcón los
representantes de los amotinados respondían al Rey: ¡Majestad, queremos creer
en vos, pero pronto nos organizaremos y defenderemos nuestros derechos, no
amenazamos a vuestra real dignidad, más si no oís nuestro clamor, vuestras
acciones pueden ser tomadas como burlas! Aquí os leo y entrego nuestro pliego
de peticiones, que son bien claras:

¡No queremos la
presencia de extranjeros en vuestra corte!

¡Que bajen de valor
los alimentos!
¡Que desaparezca la
junta de abastos!
¡Que se vaya
Esquilache! Y
¡Que su majestad se acerque en persona
con vuestro pueblo!
La investidura de Carlos III nunca antes
se había visto empañada en asuntos de esa naturaleza, comprendió entonces, que
debía atender la voluntad del pueblo a pesar de la opinión de mariscales y
generales, despachó una carta dirigida al pueblo recordando que les había

empeñado su palabra, y que estaba cumpliendo lo acordado, con lo que pudo
controlar los disturbios.

Por otra parte, Esquilache también les
hacía llegar otra misiva personal diciendo: “Soy el único ministro que se ha
preocupado por el pueblo madrileño, he limpiado y ordenado vuestras calles, os
las he alumbrado, pavimentado y pintado, mas creo que eso no tiene valor en
vosotros, me retiro muy desilusionado de vosotros, pero creo que no hay mal que
no reciba el bien a cambio, llevaré a mi familia a gozar del descanso, por ello
os doy gracias sinceramente”. Firma, el marqués Gregorio Antonio de Esquilache.
Se reformó el gabinete y mucho lamentó
Carlos III despedir al ministro

Esquilache junto con el resto de su equipo tan
conocido y poco tiempo después se descubrió el origen del levantamiento, los
autores del movimiento eran miembros del nuevo gabinete, y una nota relevante
fue la interposición a la beatificación de un español que vivió cien años atrás
en la Nueva España, llamado Juan de Palafox y Mendoza, obispo de la Puebla de
los Ángeles que siempre encontró ocultos intereses que lo des habilitaban, al
respecto, el Rey llegó a comentar: “¿Qué de malo hay en ser hijo bastardo, si
se ama a Dios más que los bien nacidos?

La novela de donde fueron extraídos los
datos de este artículo se titula exactamente: “El ilustre bastardo” donde
encontramos infinidad de datos importantes de Don Juan de Palafox y Mendoza,
pero eso lo trataré en futuros relatos.

 

Los discursos se parecen mucho a los
asuntos que hoy día, después de muchos siglos no se han podido resolver o no se
quieren resolver,

pareciera que “los Esquilache” se siguen reproduciendo al
paso de los siglos y la práctica del “acaparamiento de alimentos” resulta
sinónima de poder ¿No le parece? Gracias Guillermo Martínez Arámbula por tu
novela “el ilustre Bastardo”, vida y obra de Don Juan de Palafox y Mendoza,
producto de una intensa investigación muy bien documentada.

Bullyng escolar

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Bullyng escolar
Tal vez se trata de un
fenómeno del presente siglo, sin embargo, puedo afirmar que es un asunto tan
antiguo como la vida misma, el título de “bulling” se refiere a este tiempo,
todavía recuerdo cuando al ingresar a la enseñanza secundaria en el Instituto
Politécnico Nacional en la ciudad de México, allá por los años cincuenta,
debíamos resistir lo que denominaban “novatada” que consistía en el corte de
pelo de manera agresiva y nos dejaban con una imagen pavorosa.
Por algún tiempo he tratado
de imaginar donde comienza este asunto del “bullyng” y me parece que además de
ser un excelente “modo de distraer”, he intentado hacer una retrospectiva en
función de esos “acuerdos políticos”, en el parlamento de México a nivel local
y

nacional cuando quisieron “proteger a los niños” diseñando lo que titularon:
“Los derechos de los niños” , la consecuencia es lo que ahora vivimos.

Resulta incongruente que
ahora ni el maestro, ni los papás, ni los parientes pueden intentar siquiera
tratar de corregir a un niño su mal comportamiento por leve que este se
manifieste, de manera que ahora los niños son libres, nadie puede reprenderles
de ninguna manera, y a diario se manifiesta en los medios de comunicación que

cualquier grupo humano, grande o pequeño, actúa en total impunidad, pues lo que
dicta “derechos humanos” es que nadie puede impedir su derecho a manifestarse.

Más crítico resulta si esas
actividades de protesta son ejecutadas por menores de edad, significa entonces
que el estado de derecho solo está dirigido a determinadas personas y el resto
ya puede “protestar por la protesta” y su reclamo se perderá en el mar de
corrupción que prevalece en los niveles de poder y políticos, la historia de
“los

miserables” es hoy más actual que en el tiempo en que fue escrita.

Me temo que todo el conflicto
nace en el momento en que los “representantes del pueblo” no se toman la
molestia de consultar a quienes los “eligieron” y eso redunda en leyes que en
lugar de proteger, mantienen a los ciudadanos sin defensa, pienso que la mejor
manera de hacer buenas leyes es pensando bilateral mente o multilateral mente,
porque de la manera como lo hacen hoy, siempre va a resultar contraproducente.
La única manera de hacer bien
las cosas es cuando se proclama la soberanía o el derecho de dictar leyes y
hacerlas efectivas, pero la letra dice que eso le pertenece solo al pueblo y
que a él corresponde discutir y establecer las leyes que habrán de salvarla de
sus miserias, eso de alguna manera permite estudiar las bases que han de
sostener el edificio de la educación humana que genera riqueza por medio de la
propiedad y el trabajo.
Muy importante resulta darnos
cuenta que tenemos en la consciencia nuestro propio juez y que el honor, la
virtud y la justicia no son términos convencionales, sino sentimientos
afectivos, instintos

eminentemente sociales que una mala educación pervierte y
el estudio sublima y nos hace dignos, sin olvidar que comprendiendo a la
naturaleza, se crean las ciencias y las artes e invita a la comprensión del ser
infinito que lo formó libre y heredero de los bienes de la tierra.

Pudiera ser que la mala
educación es la que provoca los conflictos en el diseño de las leyes, luego
entonces, se puede decir que unos y otros

tenemos mala educación, unos por no
voltear a vernos y otros, por no reclamar lo que a derecho les corresponde y
que en cada uno despierte en su corazón el sentimiento de su propia dignidad,
estudiando incesantemente lo que debe a sus semejantes, siendo esa dignidad la
diferencia entre el bien y el mal, entre “el bullyng” y las buenas relaciones
entre compañeros, como en su tiempo declararon que “el respeto al derecho
ajeno, es la paz” y el “bullyng” desaparecerá finalmente.