Archivos Mensuales: mayo 2015

Si yo fuera diputado

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Si yo fuera diputado
Por: Julio Torres:

Si yo fuera diputado, reconocería primero
que quien genera la riqueza de un país no es el congreso, no es el gobierno; es
el pueblo que trabaja, que produce, que intercambia, que descubre, que inventa,
que resuelve, que pelea contra el tiempo y sus imponderables, que escala los
peldaños del progreso con la dificultad que ello genera; es el pueblo que sabe
del triunfo y el fracaso en todo lo que emprende y finalmente es el pueblo el
que soporta el gasto que genera el gobierno al cumplir con su deber como
ejecutivo, legislativo y judicial.

Eso fue lo que me pregunté desde temprana
edad y cuando tuve oportunidad de investigar la actividad de un diputado,
grande fue mi sorpresa, pues muy poco de lo asentado en la constitución parece
que se cumple; en primer lugar, lo escrito afirma que un diputado tiene como
actividad fundamental y única, diseñar leyes en favor del pueblo que lo eligió
mediante el sufragio y que resulta ganador quien acumule la mayoría de dichos
votos.

La realidad del momento está muy alejada
de las campañas políticas, pareciera que lo asentado en los párrafos anteriores
resulta ser letra muerta, hasta el momento el contenido de las campañas de los
aspirantes me desconciertan pues, nada ofrecen como propuesta de diseño de
leyes, algunos se descalifican, otros contestan con réplica, ninguno habla de
haber estudiado las necesidades de los ciudadanos y por ende, diseñar leyes en
favor de sus representados.

Parece complejo lo que digo, pero es más
sencillo de lo que parece pues,

para cada queja de los ciudadanos, existe
indudablemente una solución, que bien aplicada, lograría los deseos grandes y
pequeños del último hasta el gran privilegiado de estas tierras, el encontrar
la felicidad cada uno a su nivel de necesidades, la fórmula es triple:
Seguridad, salud y educación.

La seguridad es quizás, el punto más
importante de la triada, ya que si como ciudadano obtengo seguridad de mi
familia, de mis bienes, de mi trabajo, de mi descanso, de mi estudio permanente
en la búsqueda de

mejores sistemas de producción y el esparcimiento familiar,
la sociedad funcionaría como una máquina perfecta, como lo es el cuerpo humano
y de todas las especies vivas, con la diferencia de que la naturaleza nos
entrega la máquina y los medios de hacer que funcione a la perfección, sin
necesidad de cobrarnos un impuesto permanente y con incrementos progresivos el
resto de nuestra vida.

Es un hecho comprobado que si la
ciudadanía cuenta con seguridad en su vida diaria, el panorama social es como
un cuerpo sano, y se supone que

la razón de existencia de un gobierno es
proporcionar seguridad como actividad primera y suprema, que garantice la
convivencia y proteja a la sociedad en todo su esplendor, pero cuando falla la
seguridad, todo es un sismo, entonces, quien gobierne, debe tener la capacidad
de proporcionar la solución social.

La naturaleza no se equivoca, todo lo
mantiene equilibrado y si en algún momento ese equilibrio se ve amenazado, ella
misma encuentra la manera de regresar al equilibrio pero sin un incremento de
impuestos,

simplemente coloca las piezas en el lugar correspondiente; También
puede culpar a Dios si se presenta algún desequilibrio y como dicen los
sacerdotes de todas las religiones: Cuando las cosas están saliendo mal, solo
debemos pedir al Dios en el que creemos, que por favor “arregle” las cosas como
estaban inicialmente, pero los ministros encuentran fácilmente las fórmulas
adecuadas en cada asunto, solicitando la aportación “necesaria” según el caso.

La pregunta sería: ¿Cómo puedo hacer que
las cosas funciones? Y la respuesta no es otra, todos tenemos que hacer lo que
nos corresponde y que la actividad profesional que elegimos desde jóvenes, la
desarrollemos con honestidad, es decir, con justicia, dando a cada quien lo que
le corresponde, pero siempre actuando con verdad; si yo fuera diputado, en este
momento ya estaría diseñando una ley que obligue al encargado de la seguridad a
cumplir con el trabajo que su profesión le exija y vigilar de manera permanente
que cumpla con la comisión que aceptó al ocupar el puesto en el terreno de la
seguridad, lo cual implica

mover a su equipo de seguridad en el cumplimiento
del deber a que se ha comprometido conforme a la ley.

En un siguiente tema explicaré a mi
manera lo concerniente a la salud y la educación como complemento de este gran
tema social que nos aqueja.
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Sonido e imagen del siglo XX

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Sonido e imagen del siglo XX
Por: Julio Torres.

El aplauso rítmico fue tal vez una parte
integral de la primera música humana, así se aprecia en pinturas egipcias
antiguas a personas que aplauden junto a los músicos, pero, el ritual del
aplauso se convirtió en una tradición como expresión de la multitud en la
antigua Grecia, en los teatros abiertos que acústica-mente eran perfectos
asistían hasta quince mil personas y el sonido de ese aplauso resultaban
ideales como premio a los actores al final de su trabajo escénico.

Los teatros públicos eran escandalosos en
los tiempos de Shakespeare, Mozart inclusive, esperaba que su público
aplaudiera, charlara y comiera durante sus conciertos y a medida que el aplauso
se convirtió en la marca del éxito, los

compositores y dramaturgos incluían
secuencias llamativas en sus obras y generar ese aplauso.

El aplauso es un hábito curioso, con
reglas no escritas, pareciera que aplaudir es un instinto natural, el público
aplaude como un agradecimiento, tal vez no sabemos quién inició la costumbre;
dicen que cuando Beethoven dirigió por primera vez su sinfonía N°9 en re menor,
en el teatro de la corte imperial y real de Viena, en 1824, la audiencia estaba
en éxtasis; aplaudieron y vitorearon después de cada movimiento e incluso la
entrada de los tímpanos en el segundo movimiento, pero Beethoven gesticulaba como
manteniendo el “tempo”, ya estaba totalmente sordo y daba la espalda al
público.
La contralto Caroline Unger, dio un paso
adelante y lo hizo girar hacia el público,

que estalló en una ovación de pie
mientras agitaba pañuelos en el aire; desde luego que debió ser una experiencia
extraña y desorientadora en Beethoven, quien quizás percibió más extrañas las
reacciones de un público moderno; actualmente, los movimientos están separados
por pesados silencios.

A lo largo de la historia, el
comportamiento del público ha sido estridente más que respetuoso; solo en los
últimos ciento cincuenta años, el agradecimiento del público en el teatro o en
los conciertos se convirtió en el aplauso simple, batiendo las palmas,
actualmente se generan

aplausos incorporando “partidarios amistosos” y ruidosos
entre el público; pero entonces, ¿Quién hizo la primera “ola” como aplauso
masivo en los estadios?

La paternidad de esta expresión de júbilo
se la adjudican los “fanáticos de Oakland” dos semanas antes de la universidad
de Washington y en algunos otros estadios de fútbol, pero, la “FIFA” en el
mundial de fútbol celebrado en la ciudad de México en el año 1986 atrajo la
atención

internacional y el mundo de habla inglesa fuera de América del Norte,
le calificó entonces como: “Mexican Wave” y en los países de habla hispana se
la conoce como “la ola”.

“¡Ola!” es también lo que gritan cuando
se ponen de pie, lo que crea un efecto sonoro a la vez que visual cuando se
levantan y se sientan con determinada armonía; en México, los aficionados
afirman que ellos ya

hacían “la ola” desde los juegos olímpicos de 1968, en la
ciudad de México y en América Latina, infinidad de fanáticos al fútbol dicen
que ha sido algo común en sus estadios desde la década de 1970 y así como “la
ola” la polémica sigue y seguirá estimulando, lo importante es que a nivel
mundial ha seguido siendo una muestra de júbilo que en cierto modo sustituye en
parte a la costumbre de los aplausos como tradición del siglo XX.

El español

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El español
Por: Julio Torres.

Un español que estaba en poder de los
dueños de la isla de Cozumel, México, es de los personajes que la historia poco
o nada les hace justicia, su nombre: Jerónimo de Aguilar, que en el siglo XVI,
a causa de un naufragio cayó en manos de los habitantes de dicha isla, quedando
prisionero, sin embargo, durante su estancia en esas tierras, logró dominar el
idioma “maya” que se hablaba y se sigue hablando por los habitantes de esas
tierras.

Narra Bernal Díaz del castillo que el
capitán Hernán cortés envía el pago del rescate de este personaje, con el
objetivo de utilizar su sabiduría en ambos idiomas lo que indudablemente
redunda en el gran principio de la conquista de estas tierras simplificando la
comunicación verbal y cuando aparece “La malinche”, señora también muy
preparada en el idioma náhuatl, se redondea de manera significativa la
restrictiva de la comunicación por medio de las palabras.

Imagino que aunque la solución no debió
ser sencilla pues se trata de tres idiomas: el castellano, el maya y el
náhuatl, es decir que, un concepto en castellano, o simplemente una pregunta
que hiciera el capitán Cortés en castellano, Jerónimo de Aguilar debió
traducirlo al maya, luego la señora malinche habría de hacer la traducción del
maya al náhuatl y en ese orden ahora a la inversa, la respuesta caminaría del
idioma náhuatl al maya y luego del maya al castellano.

Lamentablemente los historiadores no le
dieron tanto reconocimiento a Jerónimo de Aguilar como lo hicieron con la
malinche o Doña marina como la conocimos en los libros de historia, pero es de
reconocerse que la audacia del capitán Cortés logró convencer a muchos nativos
de estas tierra y ello “simplificó en alguna medida el triunfo español sobre
los habitantes de este gran país, que hasta la fecha no dejamos de reconocer
que las medidas opresoras de Moctezuma, gran emperador Azteca, que obligaba a
pagar tributo muy pesado en la mayor parte de pueblos chicos y grandes.

En una canoa de buen tamaño, varios
nativos conducían a Jerónimo de Aguilar a la presencia del capitán Cortés y
este, con cierto recelo o

simplemente desconfianza preguntaba donde
transportaban al español, ya que todos los ocupantes de la canoa vestían ropas
muy parecidas por razón de que solo ropa de ese tipo podía vestir Jerónimo
porque era realmente un extranjero cautivo y al llegar a la presencia de
Cortés, con pronunciación muy mala dijo: Dios y Santamaría y Sevilla, y Cortés
pregunta ¿Y que es del español? Los demás nativos no comprendieron la pregunta
y entonces Jerónimo se puso en “cuclillas” como lo hacen los nativos y dijo:
“Soy yo”.

Ocho años atrás naufragó la nave donde
trataban de llegar a tierra firme él y quince más, entre ellos venían dos
mujeres que también quedaron cautivas pero, pronto murieron porque no
resistieron el trabajo que les obligaban a hacer y que la nave perdió el
control por los pleitos entre ellos y entonces fue que naufragaron, nada se
supo después de muchos de ellos y que por eso es que solo él pudo mantenerse
con vida. Como Jerónimo ya no era un joven, tal vez eso fue lo que impidió que
pasara a la historia con la relevancia de Doña Marina, de manera que este
relato lo hago con honor y el respeto que le tengo a Jerónimo de Aguilar como
un gran personaje de la época de la conquista, que como muchos fueron s

umamente
importantes, pero, la vida es así y debemos entenderla, todos somos solamente
una pieza de la maquinaria del proyecto divino, pero todos somos importantes,
gracias Jerónimo de Aguilar.

El gran publicista

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El gran publicista
Por: Julio Torres.

Todo menos la verdad, pareciera que
estamos habituados a que los gobiernos y las grandes empresas promuevan su
visión de la historia y cuenten las noticias según sus propios intereses; un
postulado de mis tiempos, hace más de cincuenta años decía: “El éxito en la
publicidad es difundir una idea repetida y sostenida por algún tiempo”, al
final quien escucha mensajes con esas características, termina convencido de
las “bondades que el producto nos promete”. Hay quien afirma: “di una mentira
grande, pero sencilla, no dejes de repetirla y en poco tiempo, la gente
terminará por creerla”.

Muchas personas suponen que la propaganda
es un fenómeno del siglo pasado o del presente, pero existen registros de
ejemplos de hace muchos siglos, el papa Gregorio XV estableció un comité
cardenalicio en la difusión y fiscalización del catolicismo, pero se sabe que
los antiguos griegos fueron los primeros propagandistas del mundo, aconsejaban
el empleo de la retórica como herramienta capaz de influir en los ciudadanos,
conforme a las reglas que debían regir esa práctica.

Pero esas reglas no siempre se
obedecieron, porque se dieron cuenta que era muy fácil crear rumores y
utilizarlos como influencia en los hechos; los emperadores romanos emplearon la
propaganda en dar una imagen ventajosa de sí mismos y de sus logros; por medio
de la literatura, la arquitectura y todas las bellas artes, con un elaborado
ceremonial público, recalcaban a sus súbditos que la Roma imperial representaba
la paz, el buen gobierno y el imperio de la ley.

Diferente actitud con las sociedades que
mostraran conflicto con Roma,

resultaban caricaturizadas como bárbaras, sin
leyes y fuerte amenaza a la estabilidad y la prosperidad que los emperadores
estaban decididos a preservar, el rumor encontró terreno fértil inclusive en el
desprestigio de Cleopatra aún con el liderazgo que ella poseía, tuvo que
resistir fuertes ataques a su reputación de tal manera que los agravios
continuaron más de un siglo después de su muerte.

La imprenta y la propaganda como una sola
herramienta, fueron utilizadas por reyes desde el siglo XVII, la Reyna de
Inglaterra en turno,

utilizó esos medios en sus propios fines; en las obras
históricas de Shakespeare, se vilipendiaba a los oponentes de los Tudor y se
glorificaba a sus partidarios, ayudando a consolidar el derecho al trono de la
dinastía Tudor del siglo XVI.

Años después, Napoleón Bonaparte hacía
notar que “la opinión pública no se debe descuidar ni desdeñar ni por un
momento”; Igual que los cesares de tiempo atrás, Napoleón fue un hábil
manipulador de la propaganda, lo justificaba así: “Tres periódicos

hostiles son
más temibles que mil bayonetas” de manera que manipular las noticias en su
propio beneficio se convirtió en su fuerza.

“La verdad no importa ni la mitad de lo
que la gente cree que es verdad” era el precepto de Adolf Hitler, ya que
durante la primera guerra mundial todas las potencias utilizaron la propaganda
con que lograron levantar la moral de su propio país y como una arma
psicológica contra sus enemigos, Hitler estaba consiente en la

forma de ganarse
a su audiencia, ésta tenía que creer, o desear, creer; la propaganda nazi fue
muy eficaz porque la mayoría de los alemanes realmente querían creer que no
habían perdido la primera guerra mundial, preferían que les dijeran que habían
sido traicionados en el ámbito nacional por los derrotistas y los judíos.

Parece que “la propaganda es, en las
democracias lo que el garrote en un

estado totalitario”, los años pasan y la
conducta humana parece que nunca va a cambiar, preferimos mentiras grandes y
sencillas que al escucharlas de manera repetida y sostenida, terminamos por
creer todo, ha quedado claro que la publicidad va unida a la vida diaria, mi
deseo grande es que antes de creer en una noticia buena o mala, preferible será
investigar y reflexionar, busquemos primero la verdad.

Tauro

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Tauro

Por: Julio Torres.

Tauro es el segundo signo de la
primavera, se simboliza con la imagen de un toro como emblema viviente del
signo, personifica un carácter y un temperamento muy particulares, a cada signo
del zodiaco le corresponden características generales y fundamentales, hoy
describiremos los tres decanatos de Tauro, el primero comienza el 21 de abril,
el segundo, el 1 de mayo y el tercero el día 12 del mismo mes, de manera que
comenzamos con la descripción del primero cuya característica indica la
voluntad instintiva de los nativos de este signo.

La figura representa al toro en el piso
con la parte trasera oculta tras un matorral, la mitad delantera, pareciera
emerger con la cabeza

orientada a la derecha como viendo al signo Aries, que le
precede en el zodiaco, muestra la cabeza ligeramente inclinada como si quisiera
iniciar un movimiento,

sus ojos miran hacia adelante en el sentido inverso al
movimiento de los astros y la pata izquierda permanece ligeramente doblada
hacia adelante con la pezuña apoyada en el piso, como un toro que pretende erguirse,
mientras la pata derecha se mantiene doblada hacia un lado. Aunque su estatura no admite duda sobre
su fuerza, se muestra pasivo y contenido en sus impulsos, emana de él, sobre
todo, paz, calma y tranquilidad, sus cuernos son bastante separados, orientados
hacia ambos lados sin mostrar agresividad de ninguna especie, estamos pues ante
un toro tranquilo que aspira a la quietud y la seguridad, que desprende una
fuerza templada y satisfecha, pareciera que solo abandonará su posición de
descanso cuando deba ir a buscar lo que necesita, nunca experimentara un
esfuerzo innecesario, el nativo del primer decanato, nacido entre el 21 y el 30
de abril, es un ser humano de gran sentido común, sensato, pero con tendencia a
ideas fijas.

Al Pacino, Adrian Pasdar y Penelope cruz, nacieron durante este decanato.


El Tauro del segundo decanato, se muestra
perfectamente en la figura del toro que mantiene la cabeza ligeramente
levantada hacia el cielo, coronada por dos bellos cuernos como una luna
creciente invertida, su presencia es con actitud orgullosa, parece caminar de
derecha a izquierda a plena luz del día, en una pradera verde, la pata
delantera derecha doblada, con paso seguro y su cola dirigida hacia el cielo,
se trata de un toro integrado en su medio natural, seguro de que está en su
elemento, sabe lo que quiere y lo que hace, sin embargo, a pesar de la potencia
que aparenta, deja entrever cierta ligereza en su actitud.

Apreciamos los símbolos de la luna y de
la tierra verde, cuyos caracteres son femeninos, y el toro, sólidamente
plantado en el paisaje, el principio es masculino, son representaciones de la
fertilidad, así se denomina al segundo decanato, estamos entonces ante el
reencuentro de las polaridades psíquicas y sexuales de lo femenino y lo
masculino dispuestas a unirse, refleja el estado de receptividad en el que se
encuentra, el hecho de estar en ósmosis con la naturaleza, presa de las
pulsaciones instintivas reveladas por este período del año dedicado a la
procreación.

Miguel Hidalgo y Costilla y David Beckham, nacieron durante el
segundo decanato.

Del 12 al 21 de mayo aproximadamente,
encontramos al tercer decanato representado por un animal en actitud
sorprendente, se trata de un toro, cuyo cuerpo puede parecernos menos robusto,
menos fuerte que el toro del segundo decanato, da la impresión de pesadez, de
masa y de fuerza aplastante, se mantiene en pie con sus patas traseras,
mientras que las delanteras las mantiene replegadas, como si estuviese medio
acostado, inclinando la parte delantera

de su cuerpo hacia el piso, el paisaje
que le rodea es menos frondoso que en el segundo decanato, como queriendo
atraer toda nuestra atención hacia el protagonista.

La masa imponente de su cuerpo lo
presenta como desplomado en tierra, sus patas traseras dobladas y bien
plantadas en el suelo, revelando la potencia de su parte trasera, como
elementos que evocan el peso y la intensidad de Saturno, regente del tercer decanato
que confiere realismo al Tauro con sentido de lo concreto, capacidad de
realización y convicciones inquebrantables, estas representaciones simbólicas
del segundo signo del zodiaco distan mucho de la figura del mino tauro, monstruo
mítico griego que tenía cuerpo de hombre y la cabeza de un toro, difiere
también del toro furioso cuyo galope hace temblar la tierra.

Katharine Hepburn y Marcelo Vieira, personajes del tercer decanato.

Quiero cerrar este artículo describiendo
en pocas palabras cada decanato, el primero nos presenta un toro con fortaleza
pero con pocos deseos de cambiar al mundo, el segundo decanato, sin lugar a
dudas nos presenta un toro también muy fuerte, pero con grandes deseos de ser
reconocido por su imagen y finura de actitudes, y el tercero, es el toro capaz
de emprender cualquier proyecto por difícil que parezca, pero los tres nos
muestran una gran fortaleza, ese es el distintivo del signo Tauro, capaz de
resistir los embates de los elementos naturales o fabricados.