Archivos Mensuales: diciembre 2013

Seguridad, llave mágica

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 La seguridad es la llave mágica del progreso, de la felicidad, de la riqueza, de la ventura, de la convivencia humana, de la confianza en los seres humanos, del goce de las bellas artes, del goce de los espectáculos, también significa disfrutar de un buen fin de semana, la reunión familiar, el noviazgo, en fin, la seguridad promueve la prosperidad, la bonanza y todo aquello que usted imagine, pero la inseguridad nos arrebata lo anotado y mucho más y nos transforma, es como esos días brillantes que inesperadamente transmutan al día más gris de nuestra existencia.

ImagenLa falta de seguridad produce también los fenómenos sociales, a veces indescriptibles, donde vemos niños que en lugar de jugar, desarrollan actividades de adultos y muchas veces hasta denigrantes, resulta imposible proteger a esos niños porque el solo hecho de intentarlo puede significar la pérdida de nuestros bienes o de nuestras persona y entonces corremos el riesgo de convertirnos en parte de la estadística de lo que tratamos de proteger, los bienes entonces han de transformarse en los males que permaneciendo ajenos al dolor humano a la vez nos protegemos.   

Los niveles extremos de la falta de seguridad se presenta otras veces con el robo de la niñez de muchos seres que ni siquiera son capaces de razonar lo que es bueno y lo que es malo, de tal manera que, obligarlos a portar una arma que a todas luces

Imagenvemos que es exclusiva de las fuerzas armadas nos coloca en la peor de las inconsciencias y todo porque no somos capaces de proporcionarnos una verdadera seguridad, como principal oficio de quienes gobiernan pues nada justifica que incumplan con la base fundamental de su razón de ser gobernantes, puesto que un pueblo seguro es un pueblo que produce lo necesario en función de las necesidades sociales, el secreto es quizás hacer leyes que permitan a cada uno dedicarse a lo que sabe hacer sin olvidar a los niños que representan el futuro inmediato.

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La mirada triste durante la falta de seguridad simplemente desaparece cuando logramos que los niños rían, mostrando la alegría a que tienen derecho, es fácil lograr esa sonrisa si ocupamos nuestro tiempo a favor de la seguridad social, tal pareciera que no somos capaces de fortalecer nuestra sociedad con eventos tan simples como son la convivencia social que nuestros padres desarrollaron ante la carencia de tecnología sofisticada, esa tecnología que cada vez convierte la vida en un evento virtual y cuando pedimos convivencia resulta que son muy pocos los niños y jóvenes capaces de intercambiar experiencias cotidianas a menos que se toquen temas de tecnología actual, no imagino como serán los tiempos por venir porque estoy más cerca del final de mi vida, sin embargo, creo que volviendo a la llave mágica de la seguridad, el futuro será maravilloso.

La seguridad como llave del progreso, la seguridad como actividad fundamental de quien ejerce el poder ejecutivo y que cada ciudadano se dedique a lo que sabe hacer, que se dedique a la profesión aprendida,

Imagenque quien sabe de la producción de alimentos sepa que su patrimonio está perfectamente protegido junto con su familia, lo que redunda en alta calidad en los productos del campo pues sin ellos la sociedad sucumbe, que quien sabe fabricar muebles dedique todo su tiempo y esfuerzo a perfeccionar de sus productos, lo mismo quien tenga la habilidad del comercio junto con los especialistas en cada materia, pero punto fundamental es que el poder ejecutivo en cada nivel sea capaz de proteger sus propiedades e instrumentos de producción así como a su familia, que los niños puedan salir a la calle con seguridad, que los sitios de diversión admitan a cualquier ciudadano con la premisa de que sus bienes y personas reciben la protección adecuada y que todos, absolutamente todos los encargados de la seguridad rindan cuentas a satisfacción de quienes los eligieron, que nada empañe su proceder y entonces, solo entonces, la llave de la seguridad se convertirá en efecto en la llave mágica de la vida en sociedad.Imagen

 

 

 

 

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Seguridad,llave mágica

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La
seguridad es la llave mágica del progreso, de la felicidad, de la riqueza, de
la ventura, de la convivencia humana, de la confianza en los seres humanos, del
goce de las bellas artes, del goce de los espectáculos, también significa
disfrutar de un buen fin de semana, la reunión familiar, el noviazgo, en fin,
la seguridad promueve la prosperidad, la bonanza y todo aquello que usted
imagine, pero la inseguridad nos arrebata lo anotado y mucho más y nos
transforma, es como esos días brillantes que inesperadamente transmutan al
día más gris de nuestra existencia.
La
falta de seguridad produce también los fenómenos sociales, a veces

indescriptibles, donde vemos niños que en lugar de jugar, desarrollan
actividades de adultos y muchas veces hasta denigrantes, resulta imposible
proteger a esos niños porque el solo hecho de intentarlo puede significar la
pérdida de nuestros bienes o de nuestras persona y entonces corremos el riesgo
de convertirnos en parte de la estadística de lo que tratamos de proteger, los
bienes entonces han de transformarse en los males que permaneciendo ajenos al
dolor humano a la vez nos protegemos.

Los
niveles extremos de la falta de seguridad se presenta otras veces con el robo
de la niñez de muchos seres que ni siquiera son capaces de razonar lo que es
bueno y lo que es malo, de tal manera que, obligarlos a portar una arma que a
todas luces
vemos
que es exclusiva de las fuerzas armadas nos coloca en la peor de las

inconsciencias y todo porque no somos capaces de proporcionarnos una verdadera
seguridad, como principal oficio de quienes gobiernan pues nada justifica que
incumplan con la base fundamental de su razón de ser gobernantes, puesto que un
pueblo seguro es un pueblo que produce lo necesario en función de las
necesidades sociales, el secreto es quizás hacer leyes que permitan a cada uno
dedicarse a lo que sabe hacer sin olvidar a los niños que representan el futuro
inmediato.

La
mirada triste durante la falta de seguridad simplemente desaparece cuando
logramos que los niños rían, mostrando la alegría a que tienen derecho, es
fácil lograr esa sonrisa si ocupamos nuestro tiempo a favor de la seguridad
social, tal pareciera que no somos capaces de fortalecer nuestra sociedad con
eventos tan simples como son la convivencia social que nuestros padres
desarrollaron ante la carencia de tecnología sofisticada, esa tecnología que
cada vez convierte la vida en un evento virtual y cuando pedimos convivencia
resulta que son muy pocos los
niños
y jóvenes capaces de intercambiar experiencias cotidianas a menos que se toquen
temas de tecnología actual, no imagino como serán los tiempos por venir porque
estoy más cerca del final de mi vida, sin embargo, creo que volviendo a la
llave mágica de la seguridad, el futuro será maravilloso.
La
seguridad como llave del progreso, la seguridad como actividad fundamental de
quien ejerce el poder ejecutivo y que cada ciudadano se dedique a lo que sabe
hacer, que se dedique a la profesión aprendida,
que
quien sabe de la producción de alimentos sepa que su patrimonio está
perfectamente protegido junto con su familia, lo que redunda en alta calidad en
los productos del campo pues sin ellos la sociedad sucumbe, que quien sabe
fabricar muebles dedique todo su tiempo y esfuerzo a perfeccionar de sus
productos, lo mismo quien tenga la habilidad del comercio junto con los
especialistas en cada materia, pero punto fundamental es que el poder ejecutivo
en cada nivel sea capaz de proteger sus propiedades e instrumentos de
producción así como a su
familia,
que los niños puedan salir a la calle con seguridad, que los sitios de
diversión admitan a cualquier ciudadano con la premisa de que sus bienes y
personas reciben la protección adecuada y que todos, absolutamente todos los
encargados de la seguridad rindan cuentas a satisfacción de quienes los
eligieron, que nada empañe su proceder y entonces, solo entonces, la llave de
la seguridad se convertirá en efecto en la llave mágica de la vida en sociedad.

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Soberanía

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La
soberanía se comprende como el poder de dictar leyes y hacerlas efectivas, bajo
la promesa de legislar y administrar justicia con imparcialidad y equidad, pero
eso es posible solo, si antes se busca ser un juez justo y perfecto, con las
herramientas que la vida nos proporciona desde el principio.

Sugiero
emplear consciencia en la actuación cotidiana, por medio de una personalidad
coherente en seleccionar los mejores mecanismos en favor de los semejantes,
aplicando excelente curiosidad, con el único fin de remediar los males de la
familia primero, luego los del entorno con el ejemplo y quizás, alguien quiera
imitar el procedimiento y poco a poco se repitan hasta lograr que cada uno
cumpla con sus deberes y puedan gozar de los derechos que les corresponde.

La
soberanía de ninguna manera se encuentra fuera del ser humano porque es un
derecho y como todo derecho deriva de las facultades inherentes a la naturaleza
humana, la soberanía es su propiedad, que es lo mismo que sucede con la verdad
que no es patrimonio de alguien en particular, la verdad pertenece a la
asociación humana.

Algunos
autores afirman que cada ser humano tiene un derecho igual a concurrir al
ejercicio de esa soberanía porque es parte de la asociación humana, por lo
tanto, resulta indivisible, imprescriptible e inalienable, de tal suerte que la
asociación humana resulta ser un gran taller de producción establecido con el
objetivo del bien común, al cual cada uno contribuye según sus medios.

Podemos
definir en tres tipos los derechos humanos: Naturales, civiles y políticos, los
naturales pertenecen a todo ser humano, son imprescindibles, solo la fuerza le
priva de ellos, nunca la justicia, los derechos civiles dependen de las leyes
nacidas de sus necesidades propias, o de los usos y costumbres, y los derechos
políticos solo pueden corresponder a lo que la asociación humana determine,
pues de su uso bueno o malo, depende su existencia.

La
justicia y la equidad nos aconsejan hacer que desde el primero hasta el último
ser humano goce de los derechos naturales y en función de los derechos civiles
se dice que quien no conoce las leyes de su país precisa ser representado en
juicio por un apoderado y la distribución de los derechos políticos exige mayor
discernimiento con la idea de evitar los intereses encontrados evitando así
ofender a la justicia ni faltar a la equidad.

La
soberanía entonces nos abarca a todos, gobernantes y gobernados, tarea del
gobernante es defender al débil contra el fuerte, velar por la salud del
gobernado, proteger el presente sin comprometer el futuro y no tratar de
administrarlo todo, pues no hay mejor gobierno que el que no se ve gobernar y
la tarea del gobernado, cumplir sus deberes y luego exigir sus derechos.

Jean Bodin afirma que la soberanía es el derecho que tiene el pueblo a
elegir a sus gobernantes, sus leyes y a que le sea respetado su territorio.
Según esto, habría que considerar que el derecho se tiene frente a alguien y
porque alguien lo concede; en consecuencia, habría que convenir en que la
soberanía, más que un derecho, es el “poder”.

Porqué entonces en el mundo existen diferencias tan marcadas en el
terreno social que pareciera un mal de todos los tiempos, según la clásica
definición de Jean Bodin, recogida en su obra del año 1576 los seis libros de
la república, soberanía y soberano es quien tiene el poder de decisión, esta
definición muestra en síntesis la amplitud del concepto de soberanía, que como
tal, ha perdurando a través de los tiempos, aunque no exento de variaciones a
lo largo de la historia.

¿Será entonces tiempo de retomar conceptos como el de soberanía y
revisar lo que hemos estado haciendo mal desde hace tantos años? Las
diferencias sociales son diametralmente opuestas, pobres muy pobres y ricos muy
ricos, habremos de recordar que un juez representa al soberano que todo lo
vigila, con la obligación de dar a cada uno en todos los sitios y a todas horas
lo que le pertenece, podemos comenzar con la imagen que vemos en el espejo y
definir si somos soberanos, es decir, si existimos capaces de juzgarnos, si
hemos dado a nuestra familia lo que le pertenece.

Consciencia

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Consciente mente representamos un
simulacro de equivocaciones en la vida diaria, a veces con resultados no muy
buenos y nuestro público suele aplaudir o emitir sonidos insociables y poco
agradables, pero en realidad la vida es así, nos exponemos involuntariamente a
todo tipo de sarcasmos, sin embargo, todo es experiencia.

Complemento de consciencia sin duda
alguna es la personalidad, eso que nos permite la individualidad, es decir, la
manera de hacer una misma cosa pero con el sello personal que cada uno de
nosotros tenemos, de manera que esa misma cosa que todos hacemos resulte
distinta, como el degustar una bebida, la calificaré de alguna manera y usted
de otra, siendo la misma bebida.

Tanto la consciencia como la personalidad
solo se pueden manifestar por medio de un factor fundamental que describiremos
como curiosidad, si, curiosidad, pues sin ella tal vez nunca podamos distinguir
si es bueno o es malo, dicho de otra manera, lo bueno comienza donde termina lo
malo, de lo que resulta que los elementos: Consciencia, personalidad y
curiosidad, caminarán juntos en todas las actividades de nuestra vida, como si
la facultad de pensamiento que poseemos fuese el motor de manifestación.

Describir el aroma de una rosa es quizás
un ejemplo de gran fortaleza, en primer lugar habremos de acudir
consciente mente a la información que tenemos del aroma de una rosa como tal y
evitar se confunda con el aroma de otra flor, luego, por medio de nuestra
personalidad hacer la calificación adecuada conforme a nuestro sentir que de
ninguna manera es igual al de usted y concluir que es nuestra curiosidad la que
nos movió hasta encontrar un veredicto adecuado y firme sobre el aroma de la
rosa.

Si combinamos: Consciencia, personalidad
y curiosidad en cada uno de nuestros actos cotidianos, es posible que el error
en la toma de decisiones se reduzca a su mínima expresión, me atrevo a definir
que cuando aplicamos una decisión consciente mente, con personalidad propia y
porcentaje de curiosidad suficiente, el epílogo de nuestros actos recibirá
indudablemente el aplauso nutrido y cariñoso de nuestro público en este
escenario de la vida diaria.

Lograr lo anterior solo es posible en los
seres humanos ya que hemos sido dotados de un mecanismo maravilloso que
conocemos como pensamiento, ese fenómeno natural que permite construir,
transformar e imaginar sin límite alguno, nosotros hemos logrado construir
máquinas que simplifican nuestra vida y que lamentablemente también las hemos
utilizado en la destrucción de nuestros semejantes.

Quiero mostrar a usted una reflexión:
¿Será acaso que el concepto de “consciencia” tenga relación con el concepto
“espíritu”? ¿Será acaso que la “personalidad” en realidad sea “el alma”? ¿Esa
dualidad de que tanto se habla en todas las tendencias filosóficas? De
cualquier manera, creo que lo importante es que se comprenda la forma como la
consciencia nos guía en las cosas que hacemos y la personalidad en el cómo las
hacemos y todo ello movido por la curiosidad una vez que hemos imaginado lo que
deseamos hacer.

Cuando los factores apuntados se manejan
de manera adecuada, los seres humanos obtienen felicidad y por ende, la
familia, pero si estos factores se manejaran adecuadamente en el municipio, el
estado, el país y el mundo, se diría que hemos alcanzado la felicidad, cuando
todos poseemos lo necesario, no debemos olvidar que los conflictos sociales en
la historia de la humanidad surgen cuando nos alcanza la miseria de los
pueblos.