Archivos Mensuales: noviembre 2011

El seguro de auto

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En apariencia es el contrato de seguro más conocido, ya que suponemos que es lo que más debemos proteger porque es un bien que está más a la mano y es más comprensible, sin embargo, el resto de los negocios de seguros son igualmente importantes.

Como en todo contrato es de vital importancia, tomarse un tiempo prudente y tratar de comprender cada una de las cláusulas que contiene, pues esas son las reglas establecidas legalmente para ambos lados.

La comprensión de cada puto establecido en el contrato, evita malos entendidos en caso de siniestro, esto es, en caso de verse involucrado en un accidente, daño, o robo del bien asegurado, contrario a lo que muchas personas afirman, las aseguradoras nunca eluden el pago.

Muchas veces pareciera que una aseguradora trata de eludir el pago, pero no es así, lo que ocurre es que si en el siniestro existen datos endebles o que muestran duda en función de los hechos, la ley establece que deben investigarse y esclarecerlos conforme a derecho.

Existen leyes y reglamentos que no son otra cosa que la forma de aplicar justicia en cada asunto, y de manera equitativa entre el asegurado y el asegurador, nada se encuentra oculto como muchas veces se pretende calificar una investigación.

El contrato especifica que se debe asentar la verdad de los hechos en forma clara y precisa, y que ambas partes estén conscientes de que no existe dolo o mala fe, ni antes ni después de un siniestro.

Hoy día, adjunto al contrato de seguro de auto, las aseguradoras otorgan sin costo adicional la asesoría en caso de requerirse, por medio de las reglas dictadas por el poder legislativo, de manera que el asegurado entenderá en forma sencilla su situación legal en su caso.

Siempre he pensado que todo vehículo automotor debe o debiera contar un tipo de seguro, lo cual reduciría considerablemente el volumen de asuntos jurídicos que se ventilan a diario, y que ocupan tiempo a los juzgadores sin necesidad.

Todo se puede resolver muy sencillo, si las aseguradoras involucradas se ajustan conforme a leyes y reglamentos que dominan perfectamente, y de  común acuerdo determinan culpabilidades y lo que a cada involucrado le corresponde.

El respeto a la ley hace que los países evolucionen, que la sociedad transite por caminos que no admitan ilegalidades, que estemos seguros de que lo estamos haciendo bien, solo es cuestión de acatar lo que la ley escrita establece en ambos lados.

Tal vez muy pronto se pueda superar este obstáculo, que significa el no dictar por ley un seguro de autos obligatorio, que resolvería muchos conflictos, sobre todo cuando se perjudica a personas que nada tienen que ver en un accidente involuntario.

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El desaliento

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Cuentan que una vez el diablo no la estaba pasando muy bien debido a la pobreza de ventas, como sucede en los destinos turísticos cuando están fuera de temporada, de tal manera que decidió manejar una estrategia con distintos mecanismos publicitarios.

Informalmente, decidió colocar una mesa no muy elegante en una esquina donde la afluencia de posibles compradores no era realmente prometedora, sin embargo, había que arriesgar con las nuevas estrategias.

Uno a uno fue colocando sus instrumentos, y aunque todos se encontraban un tanto deteriorados, los estuvo colocando con el cuidado adecuado y algunos de ellos les abrillantaban con una tela suave que entregaba una mejor imagen.

Se encontraban desde luego todas las enfermedades, desde una simple gripe hasta el nefasto VIH sida, además de las tendencias de envidia, gula, ambición y todas las que se aprenden en el andar por esta vida.

Después de un largo rato en el que nadie se acercaba al negocio del diablo, aparece un personaje muy bien vestido, lo que podríamos calificar como todo un caballero elegante y comienza a revisar con la vista cada uno de los instrumentos allí expuestos.

Preguntaba por el precio de cada uno de los que escogía y el diablo se limitaba a decir: “Cuesta dos pesos, tres pesos, cinco pesos, pero ninguno costaba más allá de diez pesos”.

El cliente logra ver por casualidad sobre la silla del diablo un instrumento bastante descuidado y además parecía muy viejo y antiguo, le cuestiona el precio, el diablo entonces se da cuenta que ese instrumento había olvidado colocarlo sobre la mesa y exhibirlo.

Después de un instante contesta el diablo y le dice al caballero: Ese instrumento cuesta diez mil pesos y le aseguro que es tremendamente efectivo, garantizado por el resto de su vida y con derecho a devolución en caso de encontrar alguna falla en su funcionamiento.

El caballero se mantiene en silencio por unos instantes como tratando de razonar lo dicho por el diablo y luego pregunta: ¿Por qué es tan caro y además se encuentra en muy mal estado? No entiendo el motivo de su alto costo.

Con gran tranquilidad el diablo contesta: Es muy costoso porque nadie sabe que este instrumento es de mi propiedad y mucho menos saben que yo lo resguardo, y cuando logro colocar este producto, con mucho gusto obsequio el resto de mis productos.

¿Cuáles son las características de este producto? Pregunta el caballero. ¿Cómo se llama?

Se conoce como: ¡desaliento!, si, desaliento, cuando alguien me compra el desaliento, mi alegría en impresionante, pues el con el desaliento, el que lo compra, ya no quiere trabajar, le tiene miedo a todo, cualquier persona lo intimida, hasta un perrito recién nacido lo atemoriza.

Este es el mejor de mis instrumentos, si gusta puede llevarlo a prueba por el día de hoy, espero su cheque a la hora que quiera el día de mañana, sé que tendrá fondos suficientes, pero si lo prefiere, puede firmar un pagaré en este momento, ya le avisaré cuando haya que cobrarlo.

¡Cuidado con el desaliento!

Adivinando una mujer Aries

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Como todo ejemplar de la belleza femenina, la mujer Aries cautiva con sus actitudes, con su forma de ser, pero con una particularidad muy especial, con su gran seguridad ante la vida y ante la personas aún cuando no le conozcan.

 Conocer a una mujer Aries puedo afirmar que estamos ante una cazadora divina y encantadora que es capaz de “cazar”, si, cazar, con una “Z” enorme si el hombre en cuestión que se ha cruzado en su camino ha sido de su agrado.

 No le importará su estado civil, quizá un poco el estado económico, pero no es primordial y como se trata de una mujer con una seguridad asombrosa, tal vez a eso se deba que poco le importa el nivel del varón escogido, ha puesto la mira en él y con eso basta.

 Desde luego que existe en ella un factor fundamental a la hora de decidir quien es el varón que le atrae, lo más seguro es que percibe en el un futuro de progreso y estabilidad económica y social que considera fundamental a futuro.

 Esta belleza de la que hablo es además muy sensible, gusta de vivir holgadamente y muestra una necesidad de poder social y si se complementa con un poder económico, el cuadro será perfecto, además de que posee la habilidad necesaria cuando maneja las relaciones públicas.

 La rapidez con que toma decisiones es un atributo más, en ella se manifiesta aquello de “pensando y haciendo”, y tal vez, no ha terminado de pensar lo que quiere hacer y ya lo ha iniciado con tal destreza que nada ni nadie le puede detener.

 Seguir el paso de una mujer Aries, no es cosa fácil, inclusive en el terreno sentimental, ella es quien toma la delantera al decidir cuando como y con quien, es tan veloz su decisión que creo es muy difícil primero decir no, o decir sí.

 Cuando menos lo espera, el varón escogido por una mujer Aries, ya se encuentra inmerso en sus encantos y la verdad creo que es algo maravilloso, como si se tratara de la primera experiencia cada vez que ella toma la delantera.

 Gusta de vivir bien, pero no le desagrada si ambos luchan por una superación social y económica, además de que su cooperación en la empresa resulta muy eficaz pues sus objetivos parecen no tener límite.

 Por otro lado, no se queja nunca de las situaciones adversas, las considera parte d la vida misma, de tal suerte que ocupa sus pensamientos en la búsqueda de soluciones y pareciera que nunca descansa.

 Ese esquema de nunca descansar, le conduce a parecer inquieta e hiperactividad, pero entenderla no es complicado, lo que sí es muy importante es tratar de halagarla en todo dentro de las posibilidades, en ella los detalles son muy importantes.

 Tal vez no muestre celos, pero le sugiero que le sea fiel, vale la pena, su forma de manifestar celos no se parece a ninguna otra, tenga cuidado, ella es fiel si así lo decide.

 Es una excelente compañera social mente y una excelente mujer en la intimidad, si se tropieza con una mujer Aries, no la pierda, le aseguro que no se arrepentirá.

Dinero como un cuento

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En la vida, el dinero es simplemente un medio, no un fin, con el dinero no podemos comer, ni viajar, solo se puede utilizar se cambia por cosas que necesitamos o que deseamos, es papel que solo tiene valor de acuerdo al país y además varía o cambia de valor de acuerdo a cada persona.

Vale la pena recordar el dicho aquel: Si te compran: Vende, y si te venden: Compra, entonces, en cada caso el dinero adquiere un distinto valor o una distinta forma de ver las cosas, si deseamos algún producto, vamos a buscar quien lo fabrica y lo compramos.

El dinero se tiene que dejar circular y de esa manera no terminemos ahogados en él, es como la sangre, que permanece circulando toda la vida, comienza en el momento que el esperma designado ingresa en el recinto femenino y como un milagro, surge una nueva vida.

Comienza a circular la cantidad de sangre necesaria que servirá a esa nueva vida y desarrollarse de manera armónica, que sufrirá, pero vivirá, que podrá llorar, pero ello le conducirá a comprender lo que es la alegría.

Así el dinero debe permanecer circulando y proporcionando alegrías y tristezas inclusive, todo va a depender de lo que necesitamos o de lo que deseamos, pero lo mismo que con la sangre, solo va a circular lo que necesitamos, en exceso puede ser nocivo.

Claro que comprendo la pregunta que de inmediato surge: ¿Y porqué unos tienen mucho y otros poco, y unos más casi nada o nada?, ¿No creo que eso sea justicia divina?, ¿No creo que el mundo deba ser tan irregular?, ¿No acepto una situación así?

Es importante en este momento que hablemos de medidas, así como la sangre circula con cierta medida que es la adecuada para cada cuerpo, o la necesaria para que una vida se conserve sana y fuerte en el disfrutar de las vivencias, así ocurre con el dinero.

Veamos, es cierto que muchos tienen mucho dinero, tal vez por que han nacido con la habilidad de multiplicar el dinero bajo ciertas circunstancias, pero no todos tenemos la habilidad de multiplicar dinero, pero sí somos hábiles en la multiplicación de las actividades que a su vez nos producen dinero.

Luego interviene la manera de acumular ese dinero, hay quienes tienen la habilidad de manejar los movimientos de inversión y hay quienes tienen la habilidad de adquirir máquinas que al moverse van a producir dinero, que cubrirá sus necesidades.

Es importante saber que la prosperidad está diseñada de manera general, todos tenemos derecho a ella y obtener lo necesario que nos permita vivir con dignidad, el problema surge cuando  no entendemos que como la medida de los zapatos o la medida de la ropa, o la cantidad de sangre que necesitamos, solo debemos utilizar lo que necesitamos.

No quiero describir lo anterior como un conformismo, lo que sucede es que cuando más tenemos, más queremos, todo tiene una medida, el ejemplo de la cantidad de sangre puede ser el mejor, el aumento en la cantidad se sangre en el cuerpo, es capaz de producir la ruptura de muchos vasos sanguíneos.

El aumento en la cantidad de dinero, generalmente produce envidias, disturbios familiares que se transforman en sociales y se generalizan, a través del tiempo eso es lo que ha producido las luchas más crueles de la historia.

Es posible que envidiemos a quien tiene mucho dinero, pero, ¿Cómo será su vida cotidiana?, ¿Acaso estamos seguros que en verdad haya conseguido la felicidad?

A lo largo de mi vida he comprendido y disfrutado la inmensa felicidad cuando un niño, propio  o extraño, me obsequia la mejor de sus sonrisas, sin pedir a cambio nada, solo la respuesta de mi aceptación y no he invertido ni una moneda.

La medida del dinero entonces, no es que sea un cuento como titulo este mensaje, es algo que nos mide, si lo permitimos, es algo que nos domina, si lo permitimos, es algo benéfico, si lo permitimos.

El arte de los camelos

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Alrededor del año 190, Clemente de Alejandría, padre de la primera iglesia, en su exhortación a los griegos, despreciaba las creencias paganas con palabras que hoy podrían parecer un poco irónicas:

“Lejos estamos de permitir que hombres adultos escuchen este tipo de cuentos, ni siquiera cuando nuestros propios hijos lloran lagrimas de sangre, tenemos el hábito de contarles historias fabulosas y con eso calmarlos”.

En esta época tenemos criterios menos severos, hablamos a los niños de Santa Claus, los reyes magos y muchos personajes más, pero los desengañamos de esos mitos antes de hacerse mayores.

Nos retractamos porque su bienestar como adultos depende de que conozcan el mundo como realmente es, nos preocupan y con razón los adultos que todavía creen en los reyes magos.

Ese es el arte de los camelos: Algo que aparenta ser algo y no lo es, como sinónimo de engaño, engañar o conquistar a alguien, se entiende como camelar, en las religiones doctrinales, nadie trata de investigar lo que le dicen, ni siquiera ante su propio corazón.

Las dudas que se abrigan sobre esos temas, convierten en mérito la fe; y disimulan ante ellos mismos, su infidelidad real a través de las más fuertes aseveraciones y la intolerancia más positiva.

La infidelidad no consiste en creer o no creer; consiste en profesar que se cree lo que no se cree, es imposible calcular el perjuicio moral, que ha producido la mentira mental en la sociedad.

Cuando el hombre ha corrompido la castidad de su mente, como someter su profesión de fe a algo que no cree, se ha puesto en condiciones de cometer cualquier crimen.

La recomendación de productos por los medios comerciales, con expertos reales o supuestos, constituye una avalancha constante de engaños, lo cual delata su menosprecio por la inteligencia de sus clientes.

Hay incluso anuncios en los que científicos reales aparecen como cómplices de las empresas, como si trataran de revelar que los científicos también son capaces de mentir por dinero.

Algunos líderes de las democracias occidentales consultan con regularidad a astrólogos y místicos antes de tomar decisiones de Estado, aseguran que muchas de las decisiones tomadas han sido un éxito por esos medios y siguen siendo un enigma.

Compañías mineras que pagan fortunas en dólares en la explotación mineral y nada se encuentra, estatuas que muestran manchas de humedad y millones de personas de buen corazón convencidas de haber visto un milagro.

Todos esos son casos de camelo, presunto o demostrado, aparece un engaño inocentemente pero con cínica premeditación, normalmente la victima se ve sometida a fuertes emociones: maravilla, temor, avaricia o pesar.

Esa es la aceptación crédula de un camelo, que puede costar dinero, pero puede ser más peligroso que eso, cuando las sociedades pierden la capacidad de pensar críticamente, los resultados pueden ser catastróficos.

El trabajo de la ciencia es comenzar con resultados experimentales, datos, observaciones, medidas y cuanto sea necesario, inventamos si podemos.

A lo largo de su preparación se proporciona a los científicos un equipo de detección de camelos.

El dragón en el patio

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Un dragón está en el patio trasero de la casa y me propongo mostrarlo a ustedes y que puedan ver como lanza fuego por la boca. Es claro que usted puede cuestionar lo que estoy diciendo.

Recuerdo que mi madre decía: “temprano por la mañana, el hombre debe salir a matar dragones y la esposa debe dar brillo al castillo y cuando regrese el caballero continúen viviendo felices eternamente”.

Se dice que la magia es un arte que exige la colaboración entre el artista y su publico, así en mi relato es indispensable que usted colabore conmigo y la magia se haga presente.

Supongamos que en este momento hago nuevamente la aseveración que en el patio trasero de mi casa se encuentra un dragón y que deseo que lo vea con sus propios ojos.

Desde luego que previamente he preparado el escenario de tal manera que me permita recordar el argumento que presentaré paso a paso como guía de turistas curioso de los dragones.

Lo conduzco a mi patio trasero y lo usted ve es una escalera, latas de pintura vacíos, juguetes viejos y descompuestos, junto con muebles que he desechado, pero el dragón no aparece.

¿Dónde está el dragón? Me pregunta.

Por allí debe andar, le contesto con cierta timidez, me olvidé decirle que el dragón es invisible, mire usted en el piso, se encuentran todavía las huellas de sus pisadas sobre esa harina que se derramó.

También debo decirle que el dragón sabe flotar y muchas veces no quedan marcadas las huellas de sus pisadas, de manera que muchas veces resulta imposible ver por donde se esconde.

Entonces usted me propone utilizar luz infrarroja o pintura especial que pueda detectar al dragón en cualquier situación y siempre encontraré la manera de contrarrestar la prueba que usted me proponga.

¿Cuál es la diferencia entre un dragón invisible, incorpóreo y flotante que escupe fuego y no quema y un dragón inexistente? Si no hay manera de refutar mi opinión, si no hay ningún dragón, ¿qué significa decir que mi dragón existe?

Su incapacidad de invalidar mi hipótesis no equivale a demostrar que es cierta, las afirmaciones que no pueden probarse, nos guían a entender entonces, que lo que le he pedido es que termine por aceptar lo que le digo.

Lo único que ha aprendido usted con mi historia es que estoy mal de la cabeza, se preguntará entonces: ¿Qué fue lo que me convenció, si no puede aplicarse ninguna prueba física?

Imaginemos entonces, que a pesar de que ninguna prueba ha tenido éxito, usted desea mostrarse abierto, por lo que no rechaza de inmediato la idea del dragón, simplemente la deja en suspenso.

Imaginemos ahora que las cosas hubieran sido de otro modo, el dragón es invisible, pero aparecen huellas en el piso, la luz infrarroja registra algo, la pintura muestra una figura parecida a un dragón.

Por muy escéptico que se pueda ser en cuanto a la existencia de dragones, aquí hay algo que parece un dragón.

¿Sucederá lo mismo con los seres extraterrestres? Lo analizaremos en un futuro próximo se lo aseguro.

El asunto de los ovnis

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Aceptar que en nuestros cielos hay ovnis es un compromiso, es un termino que incluye algo más que un platillo volador, que haya imágenes que el observador empírico no entiende, o incluso el experto que tampoco lo entiende es inevitable.

¿Por qué, si vemos algo que no reconocemos, concluimos que es una nave espacial? Cuando eliminamos una serie de datos naturales, concluimos en engaños y aberraciones psicológicas, y solo nos queda pensar que hemos visto ovnis, o sea objetos no identificados.

Se han presentado casos muy creíbles, pero extremadamente raros, sustentados por pruebas físicas, muchas veces imagino que son “señales ocultas en todo este fenómeno, que  proceden de alguien que trata de confundirnos a todos”.

Personalmente he visto algo en el cielo, pero por casualidad, sin embargo, nada que se parezca a una nave, han sido objetos que deben ser enormes o tal vez no, lo que pasa es que nunca los he visto con un punto de referencia que me permita triangular.

Desde el siglo pasado se han hecho denuncias de ovnis, pero no hay ningún caso en el que la declaración de algo extraño, que solo puede ser una aeronave espacial sea tan fidedigna, que permita excluir una mala interpretación o alucinación.

Muchas veces difunden con cierta regularidad extravagancias que  declaran avistamientos de ovnis, pero muy rara vez escuchamos un resultado, entiendo la manera de valorar estos asuntos, vende más el sensacionalismo.

Un accidente de naves extraterrestres daría “nota” para una semana en los medios de comunicación, no dude que estafadores experimentados se aprovecharían de los crédulos.

Nos venderían la idea de la presencia de seres extraterrestres, con poderes inmensos, que vienen a jugar con la especie humana, solo que nunca he encontrado resultados convincentes en estos asuntos.

La manera de proceder de mucha gente es predeterminada, algunos están convencidos de que el testimonio de un testigo ocular es fiable, que la gente no inventa cosas, que las alucinaciones a este nivel son imposibles.

En el mejor de los casos, refieren que existe una conspiración muy antigua de los gobiernos de alto nivel que nos oculta la verdad, pero es curioso que la credibilidad en el tema de los ovnis prospere cuando aumenta la desconfianza en el gobierno.

Se han revelado engaños y conspiraciones de silencio de muchos gobiernos en tantos otros asuntos, que sería difícil o imposible encubrir el asunto de los ovnis, tal vez una explicación aceptable sería que están tratando de evitar el pánico.

La pregunta que siempre formulo cuando comentamos estos asuntos es: ¿Qué es lo que quieren y de donde vienen? ¿Por qué no se dejan ver con claridad? ¿A que o a quien le temen, si poseen una mentalidad superior a nosotros?

Cuando ninguna respuesta recibo a las preguntas anteriores, sinceramente no descarto la posibilidad de que existan, simplemente no lo entiendo, pero dejo abierta la posibilidad de que alguien me entregue una respuesta convincente, que admita el método científico.

En pleno siglo XXI, es necesario que todo cuanto se coloque en la mesa del análisis soporte el escrutinio del método científico, de otra suerte, todo queda en la mesa de la especulación.