Siglo XXI, difícil de comprender

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“Como México no hay dos”

Han transcurrido 12 meses y algo más de que el México popular, el México que nunca fue escuchado, el México que paga impuestos de manera puntual, ese que solo es un número en las estadísticas, el que sufre año con año el aumento de los precios de los combustibles y de los productos de primera necesidad, pero que nunca percibe un aumento en el producto de su trabajo, ese México fue el que colocó en la fama mundial como el presidente más popular, con un 80 o 90% de aprobación el 1 de julio de 2018.

Ese México que poco a poco se ha dado cuenta que a partir de ese 1 de julio, ha sido saqueado, robado, engañado durante muchos años y nunca le informaron lo que estaban haciendo en realidad y donde guardarían lo adquirido ilegalmente; ese México que ha resistido durante 500 años el desprecio de cuantos se han enriquecido a costa del manejo de las riquezas de esta tierra maravillosa que tantos favores nos ha regalado, que siempre ha sido manejado con impunidad y corrupción, desde luego con algunas excepciones, pero al final, el epilogo ha sido el mismo.

El 1 de julio llegó de manera legítima un personaje y quizás el único que puede presumir haber llegado con esa legitimidad tan buscada, con resultados muy reales, tanto que nada pudieron hacer sus adversarios para manchar ese triunfo, aunque, durante este año han realizado su mejor esfuerzo para derrocarlo pero, por fortuna no lo han logrado.

A la fecha, los acontecimientos han esclarecido de manera tajante, la mentalidad de las personas que han dirigido los destinos de este sufrido México, colocando en el escaparate social, la imagen verdadera de quienes no quieren a México, pues, solo han buscado el beneficio personal, sin embargo, ese México al que me he referido por fin ha encontrado una esperanza de cambio de régimen que tanto daño ha causado y que hoy se coloca como una gran esperanza, como legado a quienes lleguen a esta vida en las próximas generaciones; el deseo es pues, que de hoy y para siempre, la paz, tranquilidad y felicidad reinen en esta noble tierra, rica y noble como dijo el filósofo:

“como México no hay dos”

Moisés

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Moisés:

En su tiempo el personaje “Moisés” dijo a uno de sus subalternos: “Constitúyanse en Congreso, congrégame setenta varones de los ancianos que tú conoces, que son maestros del Pueblo y llévalos a la puerta del Tabernáculo de la alianza y los harás estar allí conmigo.

Moisés estaba en el desierto y los conocía a todos perfectamente, así que era difícil que se equivocara en los escogidos, pero en ese momento sus dominios eran muy extensos y entonces ¿Cómo hacer para encontrar a los mejores?

En ese entonces, La India y el Egipto tenían casta privilegiada que los regía, pero ¿Qué hacer para que los escogidos nunca se conviertan en patrimonio de ninguna oligarquía?

Cada padre de familia debe ser un jefe, cada hombre un ciudadano y será tal la independencia que, si por desgracia se viera acosado por el universo entero, en lugar de doblar la servís o abjurar de sus ideas, exaltarán la conciencia de su deber y su derecho grabando en el corazón y en el alma, el más alto desprecio a los que buscan convertirse en sus amos.

Los datos anteriores parecen tan antiguos y tan modernos que justo es que transcriba lo siguiente: “Si el pueblo nos elige para ejercer una de las más esenciales atribuciones de la soberanía ¿Con que derecho hemos de escoger a este o aquel para que las desempeñe?

El honor, el talento y la independencia de carácter que deben distinguir a los legisladores, no son patrimonio señalado de linaje y aún menos de los capitalistas o propietarios. El más olvidado en la multitud del pueblo, o el más desconocido de nosotros, tal vez sea mejor. Que todo el que se considere apto se presente como candidato o que sus amigos lo propongan.

Que se discutan libremente sus méritos, promesas y garantías y que el pueblo, que es el más interesado en el asunto, escoja a los que merezcan su confianza; de otro modo estará siempre en tutela y no se verá libre nunca.

Un pueblo soberano se constituye en municipios como base esencial; que de su buena o mala función dependa la felicidad o la desgracia del país.

De la buena organización del municipio resulta el fundamento para la felicidad de las naciones, porque allí se educa al pueblo, aprendiendo a discutir sus intereses, valuando sus necesidades y a transformarlas.

Los habitantes que componen la autoridad del municipio, están en contacto íntimo con los ciudadanos que los han elegido y con todos los miembros del cuerpo social que ocupan los extremos de la escala le sirven de promedio y por consecuencia su virtud o su corrupción acarrea la satisfacción o la miseria del pueblo. El Estado que tiene malos municipios tiene mal gobierno.

El municipio solo debe atender tres funciones fundamentales: Seguridad, Salud y Educación.

Municipios bien organizados y honestos conforman buenos Estados y los buenos Estados hacen buenos países.

Considero que la enseñanza de Moisés, sigue vigente, ¿Usted qué piensa?

Los nuevos tiempos

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Es muy interesante observar los nuevos tiempos a partir del día primero de diciembre de 2018 y que de manera uniforme se ha mantenido en lo que va de 2019, todo indica que verdaderamente vivimos un cambio, me atrevo a decir que aparece muy positivo porque ahora las notas emitidas por el presidente de México: Andres Manuel López Obrador, son más creíbles, no veo maquillaje alguno que implique duda, pero los medios han callado de manera sistemática las bondades del ejercicio de gobierno, pero gracias a las benditas redes sociales” es que nos enteramos de lo que verdaderamente está ocurriendo, ya que los aciertos son numerosos hasta el momento.

Los robos a la nación se han atacado eficazmente en muchos renglones: hidrocarburos, gastos “fantasmas” por medio de organismos que no entregaban cuentas claras,  y otras tantas situaciones que han surgido al remover el aparato burocrático.

Ya iniciaron los eventos positivos como la entrega de apoyos monetario a los adultos mayores, yo me encuentro entre los favorecidos de ese proyecto y declaro que aunque es poco lo que recibo, lo agradezco infinitamente, pero veo con tristeza que ningun medio de comunicación tradicional lo hace público, ahora mismo he recibido una nota de la oficina que esto maneja para que acuda a ella  a certificar que lo he recibido de manera adecuada, lo cual cumpliré a brevedad.

Muchos son los obstáculos que este mandatario ha encontrado en el camino pero que uno a uno ha resuelto con inteligencia y puedo declarar que ha surgido la realidad de quienes han provocado todos los conflictos en la historia de México en los últimos 30 años o más.

En la cámara alta ha surgido un punto de vista que me parece lo más certero que he escuchado  por medio de las redes sociales y es la declaratoria de un senador polémico pero atinado cuando dijo: “el poder legislativo y el poder ejecutivo hemos sido elegidos por el pueblo, el poder judicial es elegido por el presidente en turno, me parece entonces que en ese fenómeno es donde se encuentran las causas de nuestros problemas, ya que ese poder judicial es ne verdad autónomo, y esa autonomía le permite manejar la ley a su gusto, lo cual genera complicidades en muchos terrenos que redundan en deterioro del engranaje social.

Creo que en este año de 2019, los logros sociales mejorarán considerablemente siempre y cuando los opositores comprendas que la transformación es un hecho.

Historia “sinfín” en México

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En efecto, hoy nos encontramos en otra historia “sinfín” en este México de mis amores. Hace ya 200 años que la historia es la misma, cuando el poder se encuentra en estado de poder o poder del estado; mismas campañas políticas que conocí desde mi juventud hace ya más de 70 años, donde todos los candidatos prometen lo que saben que no cumplirán, simplemente porque solo pretenden obtener “el poder” que cada seis años está en juego, sin comprender al pueblo que lo único que quiere es paz, tranquilidad para trabajar, seguridad, salud y educación.

El mensaje para el ciudadano es que no le ponga precio a su voto, que no lo entregue por “migajas” de dinero, porque es el instrumento más poderoso de autoridad con que cuenta, autoridad que puede impedir incrementos en los impuestos, que se convierten en devaluaciones, que empobrecen al pueblo y generan corrupción y desacato a las leyes.

He titulado este tema “le historia sinfín” porque dicha historia se ha repetido a lo largo de los últimos setenta años y desde este momento y hasta la  mitad  del próximo año 2018, inundarán nuestros sentidos con los mismos discursos y las mismas historias, creando una “falsa esperanza” sin recato alguno y por si fuera poco, siempre descalificando a su antecesor.

Hace cuatro siglos aproximadamente que un monarca absoluto como lo fue Luis XIV que proclamó: “El Estado soy yo” y en este siglo XXI, políticos que se ostentan como grandes oradores declara que “el Poder es el Senado” porque pueden hacer lo que les viene en gana con el país.

La historia Sinfín, sigue vigente, pero solo cambiará cuando el pueblo en verdad se “asome” aunque solo sea por curiosidad, a la cultura que algunos de nuestros antepasados defendieron hasta con su la vida.

Unidos mexicanos

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Durante una conferencia se dijo que la palabra “mexicanos” significa “los unidos” que se dieron a la tarea de localizar el águila devorando a la serpiente y que la encontraron en un “islote” en la zona del lago de Texcoco en la altiplanicie que hoy ocupa la ciudad de México.

Esa conferencia la impartió un maestro de nivel secundaria, enamorado del idioma nahuatl y por ende, de esta tierra maravillosa con un clima verdaderamente idóneo para una vida tranquila y feliz, solo la interferencia que nos provoca el asunto político y la ambición de quienes tienen el poder es que no podemos encontrar la felicidad completa.

La apertura a las candidaturas ciudadanas fue otra de las “vaciladas” del sistema, pusieron tantas trabas que resulta imposible cubrir la demanda de condiciones, es claro que tampoco quieren abrir la puerta a la ciudadanía.

Tres son los enemigos de los ciudadanos: la ambición de quienes ostentan el poder, la hipocresía con la que nos tratan mediante el engaños de los “programas sociales” y la ignorancia que manifestamos en función de los derechos nuestros que no respetan.

Es por eso que los programas de educación han sido la herramienta fundamental de quienes nos gobiernan para continuar y mantener la “fábrica de pobres” que les resulta muy productiva porque nunca ha estado bajo el escrutinio de los ciudadanos.

Debemos agradecer al sexenio que terminará el año próximo, el estado de pobreza que entregaremos a nuestros hijos, nietos y bisnietos y ni siquiera les podremos pedir perdón porque para entonces ya estaremos en el otro mundo y la historia nos podrá “etiquetar” como los mexicanos que nunca se unieron para encontrar la felicidad.

El tiempo es “ahora”

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En efecto, el tiempo es ahora, los acontecimientos trágicos de los últimos días nos han dejado una gran información que nos ha lacerado durante más de 200 años, pues dependemos totalmente de los caprichos políticos.

Desde mis recuerdos de niño he escuchado que “estamos en crisis”, pero quienes gobiernan el país viven de maravilla porque todos sus gastos corren por cuenta de quienes aportamos vía impuestos dichos gastos.

Con los sismos de la semana nos enteramos que como ciudadanos carecemos de permiso para entregar en persona las aportaciones a los que todo lo han perdido y entonces resulta que el acopio de víveres y enseres solo los puede entregar el estado por medio de sus mecanismos que han dejado mucho que desear con su logística.

Por las redes sociales nos hemos enterado de muchas anomalías y lo peor del caso es que el estado nunca entrega cuentas, su frase favorita “se entregaron recursos al 70% de los afectados, etc. Pero esos porcentajes nunca sabemos  con respecto a que datos y si son reales o no y si tienen nombre y apellido, así que nunca vamos a saber si los políticos han entregado lo que declaran y de donde se tomó ese dinero, porque las campañas de apoyo por los medios de comunicación nos bombardean con solicitudes y la verdad es que poco se confía en esas campañas.

Me queda claro que somos un pueblo noble, pero sin reglas claras, tampoco sabemos el destino de las aportaciones extranjeras y de los personajes famosos que de buena fe también aportan, de tal suerte que siempre quedamos a merced de nuestros gobernantes.

A estas alturas me quedo con varias reflexiones, cierto que somos  pueblo indisciplinado hecho a voluntad del que gobierna, que no nos cree capaces de conducirnos sin su rectoría, que en su afán de “protegernos” se adueña de todo cuanto nos puede beneficiar y resultamos más desprotegidos.

La fórmula pudiera ser que nos dejen verdaderamente en libertad de trabajo, libertad de empresa, libertad de reunión, libertad de comercio, libertad de aseguramiento, libertad de enseñanza, libertad de prensa, libertad de pensamiento y que se nos rinda cuentas de cada peso que se recaude vía impuestos y que el se quiera dedicar a la política lo haga con sus propios medios y no con los nuestros.

Somos también un pueblo trabajador, por lo tanto, ya que no nos permiten los tratados fabricar maquinaria, entonces que le quiten aranceles a la maquinaria que ingresa para que su costo quede al alcance de nosotros y que tengamos la libertad de generar nuestra propia riqueza.

Talento sobra en los mexicanos. “El tiempo es ahora”, seamos libres en la práctica y no en la que predican los historiadores oficiales, son muchas las leyes que se han diseñado “para protegernos” es mejor que el poder judicial imparta verdadera justicia, que el poder legislativo solo se dedique a las leyes que nos protejan y deje de ser operador intermediario y que el poder ejecutivo, ejecute los mandatos con transparencia y equidad. El tiempo es ahora.